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Periódico Policial
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Armas blancas en nuestras calles. Peligro real o alarmismo

Porque del aumento de las armas blancas en aumento en nuestras calles.

Eduardo Ruiz
Colaborador Eduardo Ruiz
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Saludos a todos los lectores, espero que esté breve artículo les brinde conocimientos más técnicos, para poder evaluar por ustedes mismos si la situación de las calles españolas les brinda seguridad, respecto a las armas blancas, que por ella circulan.

En primer lugar, hablemos de la cantidad de armas blancas que existen. Sin duda un número mucho superior al de las armas de fuego. Es imposible contabilizar el número de machetes, cuchillos, dagas, filos diversos que hay circulando por nuestras calles. Y es tan difícil de cuantificar, porque no hace falta buscar mucho para armarse con una, en cualquier cocina de una casa hay armas blancas para cortar carne muy poderosas, en cualquier bazar se venden miles de filos como objetos de decoración, en cualquier centro comercial se pueden comprar cuchillos diversos como utensilios... Y eso lo aprovechan aquellos criminales que saben que van a hacer el mal, y tienen un acceso rápido y sencillo a todo ese "material armamentístico".

En segundo lugar, hablemos de legislación, ¿realmente las armas blancas están prohibidas o es un mero bulo? Pues bien estimado lector el Reglamento de armas, establece como armas prohibidas ciertas armas blancas con ciertas limitaciones, y el código penal castiga solo el mero hecho de portarlas con penas de prisión. Pero, echa la ley echa la trampa, ante la magnitud de problemas que traía para el sistema judicial, el legislador mediante la fiscalía, decidió allá por los años 90, despenalizar ese tipo de actitudes con armas blancas, y dejarlas en meros trámites administrativos. Para que me entiendan, al igual que los agentes de la autoridad denuncian un aparcamiento irregular, con las armas blancas solo pueden denunciar del mismo modo, administrativamente. Con la excepción, que concurra otro delito en el que se usen este tipo de armas. En definitiva, una multa, sin más. Para el criminal esta laxitud, es un paraíso, que le permite llevar armas blancas, sin temer ninguna repercusión penal, al final llevar un arma es como saltarse un semáforo en rojo. No es difícil encontrar un "ciudadano" con un machete de 40 centímetros de filo, una noche, por una de nuestras calles, y que ese echo quede en una mera denuncia administrativa. ¿Para que llevar un machete sino tienes intención de utilizarlo? ¿Se atrevería este ciudadano a llevar un machete si supiera que le espera un mes de prisión?

En tercer lugar, la peligrosidad. ¿Que creen más peligroso, una pistola o un cuchillo? Estoy seguro de cuál será su respuesta. Para muchos de ustedes la pistola, ya que el arma de fuego, les da una sensación de más peligrosidad. Una peligrosidad manifiesta ya que puede usarse a una larga distancia, permite una cadencia de uso bastante alta, y en función de los cargadores que alimenten la pistola, permite un uso reiterado de la misma. ¿Ya pensaron en como es un cuchillo en manos de un profesional del crimen? Un arma que se adquiere con mucha facilidad, que no necesita permisos, que es abundante en cualquier ciudad de nuestro pais. Un arma que es muy fácil de esconder, que no necesita munición, que no se "encasquilla", que permite usarla en corta distancia, que permite múltiples ataques desde diferentes ángulos. Un arma que permite, amenazar, herir, matar, pero que si no se hace uso de ella ni se ostenta, no tiene ningún tipo de repercusión penal. Un arma que en manos de un profesional es letal pero que en manos de un inexperto también puede causar graves daños corporales, e incluso la muerte.

Finalmente, y para no extenderme más en esta pequeña disertacion, cualquier criminal, "lobo solitario", o delincuente tiene a su disposición la posibilidad de un arma blanca, de un arma barata, legal en ciertas situaciones, fácil de usar, y que puede provocar lesiones de muerte. Solo hay una manera de atajar este problema, desde mi humilde punto de vista, una legislación más dura, la presión judicial, y la presencia policial en las calles de nuestras ciudades.
Será imposible erradicar el problema,pero podemos dificultar la acción de los criminales y disfrutar de una relativa tranquilidad en nuestras ciudades.

Artículo de
Eduardo G.R.M.
OP.Ruiz