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Perros de búsqueda de personas vs. perros de búsqueda de restos humanos: dos especialidades diferentes basadas en el olor humano
No es extraño que se crea que son los mismos perros los que buscan personas vivas y los que buscan restos humanos ya que ambos buscan personas, pero la realidad es muy diferente.
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Aunque ambas especialidades utilizan la extraordinaria capacidad olfativa del perro, los objetivos odoríferos que buscan son completamente distintos.
- Perros de búsqueda de personas vivas:
Los perros de búsqueda de personas están entrenados para detectar y localizar el olor humano asociado a individuos vivos. Para ello trabajan sobre las partículas biológicas que una persona desprende constantemente al ambiente: células epiteliales, microorganismos asociados a la piel, sudor, secreciones respiratorias y una gran variedad de compuestos orgánicos volátiles (COVs) generados por el metabolismo humano.
Estas partículas forman una “pluma de olor” que es transportada por las corrientes de aire y cuya dispersión depende de factores como el viento, la temperatura, la humedad, la vegetación o la orografía del terreno.
Dependiendo de la especialidad, el perro puede buscar:
* Cualquier presencia humana (búsqueda por venteo o grandes áreas).
* Una persona concreta a partir de una referencia odorífera (rastreo o mantrailing).
Su objetivo final es localizar a una persona con vida, independientemente de que se encuentre visible, atrapada, oculta o desorientada.
- Perros de búsqueda de restos humanos (cadáveres):
Los perros de búsqueda de restos humanos, también conocidos como perros de detección de restos humanos o RH, están entrenados para detectar los compuestos químicos liberados durante el proceso de descomposición de tejidos humanos.
Cuando se produce la muerte, cesan los mecanismos biológicos que mantienen la integridad celular y comienza la descomposición. Este proceso genera cientos de compuestos orgánicos volátiles específicos, procedentes de la degradación de proteínas, grasas y otros tejidos corporales.
El perro aprende a identificar el denominado perfil odorífero de la descomposición humana, pudiendo detectar:
* Cadáveres recientes.
* Restos esqueletizados.
* Pequeños fragmentos biológicos.
* Sangre humana degradada.
* Enterramientos clandestinos.
* Restos sumergidos en agua.
* Escenarios donde hubo restos humanos aunque estos hayan sido trasladados.
Su trabajo no consiste en buscar personas, sino en localizar evidencias asociadas a la muerte y la descomposición humana.
- La principal diferencia:
La diferencia fundamental no está en la forma de buscar, sino en qué olor ha sido condicionado para marcar el perro.
* El perro de búsqueda de personas busca el olor asociado a la vida humana y a la presencia de una persona viva.
* El perro de restos humanos busca los compuestos químicos generados por la muerte y la descomposición de tejidos humanos.
Por este motivo, un perro especializado en búsqueda de personas no necesariamente localizará restos humanos, y un perro especializado en restos humanos puede ignorar a una persona viva que se encuentre cerca de la zona de trabajo.
-Una analogía sencilla:
Podríamos decir que ambos perros “leen el mismo libro”, el olor humano, pero buscan capítulos completamente diferentes:
* El perro de búsqueda de personas busca las señales químicas de la vida.
* El perro de restos humanos busca las señales químicas de la muerte y la descomposición.
Esa diferencia, aparentemente sutil, es la que convierte a ambas disciplinas en especialidades operativas independientes que requieren entrenamiento, protocolos y certificaciones específicas.
- Perros de búsqueda de personas vivas:
Los perros de búsqueda de personas están entrenados para detectar y localizar el olor humano asociado a individuos vivos. Para ello trabajan sobre las partículas biológicas que una persona desprende constantemente al ambiente: células epiteliales, microorganismos asociados a la piel, sudor, secreciones respiratorias y una gran variedad de compuestos orgánicos volátiles (COVs) generados por el metabolismo humano.
Estas partículas forman una “pluma de olor” que es transportada por las corrientes de aire y cuya dispersión depende de factores como el viento, la temperatura, la humedad, la vegetación o la orografía del terreno.
Dependiendo de la especialidad, el perro puede buscar:
* Cualquier presencia humana (búsqueda por venteo o grandes áreas).
* Una persona concreta a partir de una referencia odorífera (rastreo o mantrailing).
Su objetivo final es localizar a una persona con vida, independientemente de que se encuentre visible, atrapada, oculta o desorientada.
- Perros de búsqueda de restos humanos (cadáveres):
Los perros de búsqueda de restos humanos, también conocidos como perros de detección de restos humanos o RH, están entrenados para detectar los compuestos químicos liberados durante el proceso de descomposición de tejidos humanos.
Cuando se produce la muerte, cesan los mecanismos biológicos que mantienen la integridad celular y comienza la descomposición. Este proceso genera cientos de compuestos orgánicos volátiles específicos, procedentes de la degradación de proteínas, grasas y otros tejidos corporales.
El perro aprende a identificar el denominado perfil odorífero de la descomposición humana, pudiendo detectar:
* Cadáveres recientes.
* Restos esqueletizados.
* Pequeños fragmentos biológicos.
* Sangre humana degradada.
* Enterramientos clandestinos.
* Restos sumergidos en agua.
* Escenarios donde hubo restos humanos aunque estos hayan sido trasladados.
Su trabajo no consiste en buscar personas, sino en localizar evidencias asociadas a la muerte y la descomposición humana.
- La principal diferencia:
La diferencia fundamental no está en la forma de buscar, sino en qué olor ha sido condicionado para marcar el perro.
* El perro de búsqueda de personas busca el olor asociado a la vida humana y a la presencia de una persona viva.
* El perro de restos humanos busca los compuestos químicos generados por la muerte y la descomposición de tejidos humanos.
Por este motivo, un perro especializado en búsqueda de personas no necesariamente localizará restos humanos, y un perro especializado en restos humanos puede ignorar a una persona viva que se encuentre cerca de la zona de trabajo.
-Una analogía sencilla:
Podríamos decir que ambos perros “leen el mismo libro”, el olor humano, pero buscan capítulos completamente diferentes:
* El perro de búsqueda de personas busca las señales químicas de la vida.
* El perro de restos humanos busca las señales químicas de la muerte y la descomposición.
Esa diferencia, aparentemente sutil, es la que convierte a ambas disciplinas en especialidades operativas independientes que requieren entrenamiento, protocolos y certificaciones específicas.
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