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Adiós a un VOLUNTARIO
VOLUNTARIO, así con mayúsculas, así era Javi "El Chispas"
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SAMUR-Protección Civil está de luto tras el fallecimiento de Francisco Javier Martín Jiménez, más conocido como "El Chispas". Tras 25 años de entrega ininterrumpida de servicio voluntario a la ciudad de Madrid y a la comunidad internacional, Chispas deja una huella imborrable marcada por la solidaridad, la humildad y una vocación incansable de servicio.
Reconocido por sus conocimientos de electricidad que le valieron su apodo, "El Chispas" fue la columna vertebral del equipo de Logística, donde yo le conocí, pero siempre desde la sombra, siempre rehuyó “las rayitas”, como él le decía, ya que, aunque se cargara a su espalda responsabilidades, nunca quería que se le reconociera y aun menos en público; después de los servicios, cuando estábamos tomando algo es cuando daba rienda suelta a sus ideas y casi, podíamos arreglar el mundo.
Su compromiso traspasó fronteras, participando como logista en incontables misiones internacionales tras desastres en Indonesia, Pakistán, Java, Perú, Sumatra, Haití o Chile. Su capacidad técnica era tal que resolvía complejidades logísticas para cualquiera que lo necesitase con la misma naturalidad con la se ayuda a un amigo. En esas cooperaciones internacionales, Chispas no solo conseguía luz y agua, sino que conseguía que el campamento base fuera los más confortable posible para quienes dicho con sus palabras “iban a salvar vidas”.
Asimismo, su liderazgo en el ámbito deportivo, donde le disfrutamos y sufrimos casi a partes iguales, al coordinar el grupo "SAMUR en Forma" donde demostró su disciplina y dedicación para fomentar la unión entre compañeros, dudo que haya ningún componente al que no haya abroncado con firmeza, pero con cariño, por llegar tarde o no cumplir las normas que indicaba la organización, pero siempre llegaba el post-carrera, cuando sacaba su lado más personal y humano y donde se ganaba nuestros corazones.
Por toda una vida entregada a los demás, la trayectoria de Javi reúne Extraordinaria conducta e implicación con un cuarto de siglo de servicio altruista y disponibilidad absoluta, Superación del deber a través del trabajo logístico incansable en situaciones de extrema vulnerabilidad en catástrofes internacionales y Excelencia en el servicio al garantizar la operatividad técnica y la seguridad de los equipos en los momentos más críticos.
SAMUR-Protección Civil pierde a un voluntario ejemplar, nosotros a un amigo irremplazable, pero su luz no se apaga ya que, como se suele decir, solo muere a quien se le olvida, y "El Chispas" es, y será siempre, una persona inolvidable.
Adiós amigo.
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Bonito homenaje a El Chispas, o Endivia, como le conocíamos en el grupo de montaña del Colegio Calasancio. Quizás le conocía desde los 6-7 años, cuando íbamos a la montaña o de campamento en estos grupos organizados por antiguos alumnos del Calasancio. Ya, por aquél entonces, quizás 1994, era único, con su ropa del servicio militar, su mochila, pantalones cortos en pleno invierno y por la nieve, y con el hacha a la espalda, liderando el grupo de pequeños niños que querían iniciarse en el montañismo. Javi, sin duda, era un "rara avis" que lo hacía muy especial. El destino quiso que, muchos años después, me lo encontrara en SAMUR como voluntario. Al tiempo, me uní al grupo de SAMUR EN FORMA que el lideraba con disciplina férrea. "Nos regalan tantos dorsales como pedimos y no voy a permitir que nadie que se haya apuntado falte". Incluso él, si por la noche antes de un MAPOMA tenía que montar todos los puestos médicos de SAMUR, dormía allí para a la mañana siguiente estar el primero para repartir los dorsales y correr con todos los compañeros. No olvidaremos la dedicación con la que preparaba cada presentación de PowerPoint con toda la información de cada una de las carreras a las que jamás faltaba, ni el cigarro de los cinco minutos antes de empezar la carrera. ¡Sigue brillando, Javi!