Especialista colaborador
"Cuando uno es un guerrero, el uniforme se vuelve piel" - Cuando eres un guerrero y todo se acaba
"Cuando uno es un guerrero, el uniforme se vuelve piel" - Cuando eres un guerrero y todo se acaba. Cuando llega el momento de dejar la vida policial. Cuando llega el día de entregar tu credencial y tu arma.
Audio del artículoEscuchar artículo
Artículo de opinion.
Buenos días querido lector.
Soy policía y lo estoy viviendo ahora mismo, la posibilidad , no tan remota, de tener que abandonar el cuerpo policial en el que sirvo, o de tener que pasar a una segunda actividad, en mi caso por una lesión que no se recupera, por una rodilla que no quiere funcionar después de tantos años de batalla.
Aún me siento útil y se que soy un guerrero, pero veo que todo se acaba para mí.
Y lo peor no es eso, lo peor es ver cómo todo se acaba sin reconocimientos, ni despedidas, ni el ruido de las sirenas que tantas veces, hacían correr la adrenalina por mis venas. Y se con certeza, del destino que me espera, porque lo he visto en otros compañeros que han tenido lesiones graves, operaciones, enfermedades de varios tipos, y que han dejado el cuerpo policial sin el reconocimiento y el honor debidos.
Ahora que veo esa posibilidad me replanteo como fue el final en el cuerpo policial de muchos amigos y extraigo las siguientes conclusiones:
En primer lugar, la frialdad de la maquinaria institucional destruye el alma del policía retirado. La policía y el ejército son instituciones masivas y jerárquicas y están diseñadas para continuar operando sin importar quién se vaya. Cuando un hombre entrega más de 28 años (es mi caso) —literalmente su juventud, su salud y gran parte de su vida— al servicio público, espera inconscientemente que la despedida esté a la altura del sacrificio. Pero a menudo, el retiro llega en forma de un documento, una firma en una oficina fría, o un simple "gracias por sus servicios". Esa falta de "sirenas sonando" se siente como una bofetada a la lealtad de la institución.
En segundo lugar, lo que llamo síndrome del "guerrero olvidado": Un guerrero que siente "como si todo no hubiera sido suficiente". Es el sentimiento de haber dado la vida por una sociedad que muchas veces no lo agradece, y por una institución que pasa la página rápido sin mirar atrás, colocando nuevas promociones de policías para substituir a los viejos uniformados. He visto a muchos amigos sentir la decepción, cuando el final no tiene la épica, ni el reconocimiento que el corazón del soldado sabe que se ganó. De estar rodeado de compañeros, de ciudadanos, de delincuentes, a la soledad del hogar, y de las cuatro paredes que pueden llegar a ser letales. Esa pensamiento recurrente de ¿Que hice mal? ¿Que debi hacer? para que se olviden de mi sin más.
En tercer y último lugar, la dificil desconexión del servicio y "de la adicción a la calle". Durante todos los años de servicio el cuerpo y mente de un policía se adapta a vivir en modo "supervivencia", con la sensación de hipervigilancia, el "chute diario de adrenalina", la pertenencia al grupo, y el peso de la responsabilidad sobre la vida de otros. Apagar ese interruptor de golpe, genera un "bajón" químico y emocional, en el cerebro, que afecta directamente a cuerpo, alma y mente. El silencio del retiro, al principio, no se siente como paz; se siente como vacío, y eso puede llegar a romperte por dentro.
Finalmente se que "Cuando uno es un guerrero, el uniforme se vuelve piel", y dejar el uniforme pesa, y pesa mucho, cuando la mayor parte de tu vida has tenido el honor de ponerte el uniforme y sentirlo como parte de ti. Y este fin que puede ser adelantado para unos, nos llega a todos, todos llegaremos al día de la jubilación, en el que tendremos que dejar el arma y la placa. La gran pregunta es ¿Que hacer después? ¿Que nos queda? y como exponía, la queridísima psicóloga Cris Alonso ¿Quienes somos al colgar las botas?
¿Como un guerrero puede afrontar dejar de guerrear? Cuando encuentre la respuesta se la haré llegar queridos lectores.
Saludos
"Fuerza y Honor Siempre"
Eduardo G. Ruiz Murillo
ARRO.01
OP.Ruiz
Imágenes de la colaboración