El "stealthing": Cuando el engaño en el uso del preservativo se convierte en agresión sexual
El "stealthing" —la retirada o daño no consensuado del preservativo de forma sigilosa— es calificado en España como un delito de agresión sexual tras la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022.
El Tribunal Supremo ha determinado por unanimidad que esta práctica constituye una penetración sin consentimiento, ya que el acuerdo sexual previo estaba condicionado estrictamente al uso de protección. Legalmente, los responsables pueden enfrentar penas de entre 4 y 12 años de prisión, además de posibles cargos por un delito de lesiones si se produce un embarazo no deseado o el contagio de enfermedades.
La justicia enfatiza que cualquier engaño que altere las condiciones de seguridad pactadas anula la voluntad de la víctima y atenta directamente contra su libertad sexual.
La libertad sexual en España ha experimentado un cambio de paradigma legal reciente, situando el consentimiento en el centro de cualquier interacción. En este nuevo escenario, prácticas que antes podían habitar en una zona gris jurídica, como el “stealthing”, han sido clarificadas por el Tribunal Supremo y la legislación vigente como delitos graves contra la libertad sexual.
¿Qué es el "stealthing"?
El término, que proviene del inglés y significa “en sigilo” o “secretamente”, define el comportamiento de un hombre que se retira el preservativo de forma no consensuada durante la relación sexual, o lo daña intencionadamente antes o durante la misma, sin que su pareja se dé cuenta.
La primera vez que un tribunal español utilizó este término fue en 2019, cuando el Juzgado de Instrucción número Dos de Salamanca lo definió como una conducta donde el sujeto activo prescinde del profiláctico previamente acordado, desoyendo las condiciones del consentimiento inicial.
El fin del "abuso" y el paso a la "agresión"
Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 10/2022, conocida como la ley del “solo sí es sí”, la distinción entre abuso y agresión sexual desapareció del Código Penal. Actualmente, cualquier acto que atente contra la libertad sexual sin consentimiento se considera agresión sexual.
El Pleno de la Sala Segunda del Tribunal Supremo ha declarado por unanimidad que el ‘stealthing’ es delictivo. En sus deliberaciones, varios magistrados han subrayado que esta práctica debe considerarse como una penetración sin consentimiento, ya que el acuerdo inicial de mantener relaciones estaba condicionado al uso del preservativo.
Consecuencias legales y penas
Al ser calificado como un delito de agresión sexual bajo los artículos 178 o 179 del Código Penal, las consecuencias son severas:
- Penas de prisión: En casos de acceso carnal (penetración) sin el uso del preservativo acordado, la pena puede oscilar entre 4 y 12 años de cárcel.
- Libertad vigilada: Se puede imponer adicionalmente una medida de 5 a 10 años tras el cumplimiento de la pena de prisión.
- Delitos adicionales: Si la práctica conlleva un contagio de enfermedades de transmisión sexual o un embarazo no deseado, el autor puede enfrentarse también a un delito de lesiones (artículo 147 CP).
Los cuatro requisitos del delito
Para que la justicia determine que existe un caso de "stealthing", deben concurrir los siguientes elementos:
- Consentimiento inicial condicionado: La pareja acordó mantener el coito exclusivamente con el uso del profiláctico.
- Retirada sigilosa: El sujeto activo lo retira sin avisar durante el acto.
- Ausencia de consentimiento para el cambio: La retirada se realiza sin que la otra persona lo acepte, atentando contra su capacidad de autodeterminación sexual.
- Inexistencia de violencia o intimidación: El delito se configura precisamente porque, aunque no haya violencia física, el consentimiento desaparece al eliminarse la condición (el preservativo) bajo la cual se otorgó.
En definitiva, la justicia española protege hoy la libertad sexual como el bien jurídico fundamental, entendiendo que el engaño en las condiciones sanitarias y de seguridad de una relación sexual anula la voluntad de la víctima y constituye un ataque directo a su integridad.
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