La Fiscalía solicita más de 23 años de prisión para el acusado de atropellar mortalmente a un guardia civil durante un dispositivo de tráfico en Pravia en 2023.

Un atropello mortal en pleno servicio

La Fiscalía del Principado de Asturias ha solicitado una pena de 23 años y medio de prisión para el acusado de acabar con la vida de un guardia civil de tráfico en Pravia en abril de 2023.

Los hechos se produjeron durante un operativo de seguridad en el que el agente participaba en la regulación de una prueba ciclista. En ese contexto, el acusado, al volante de un vehículo, colisionó frontalmente contra la motocicleta oficial del guardia civil, causándole la muerte.

“El impacto fue directo contra el agente en pleno servicio”.

Una cadena de violencia previa

Según el escrito del Ministerio Fiscal, el atropello no fue un hecho aislado, sino el desenlace de una secuencia violenta iniciada horas antes.

La investigación sostiene que el acusado había protagonizado previamente un episodio extremadamente grave:

Ataque con un hacha a una persona en una vivienda
Amenazas de muerte durante la agresión
Huida posterior en un vehículo robado

Este comportamiento previo refuerza la gravedad de los hechos y el perfil de peligrosidad del acusado.

Sin carné y con un vehículo robado

Otro de los elementos clave del caso es que el acusado circulaba sin permiso de conducir y al volante de un vehículo sustraído, lo que agrava su responsabilidad penal.

Durante la huida, acabó impactando contra el agente que se encontraba cumpliendo funciones de seguridad vial, sin posibilidad de reacción por parte de la víctima.

Agresión previa con arma blanca
Huida en vehículo robado
Conducción sin carné
Colisión contra el agente
Fallecimiento en acto de servicio
Delitos imputados y petición de pena

La Fiscalía considera que los hechos constituyen varios delitos graves, entre ellos homicidio, lesiones previas y otros ilícitos relacionados con la conducción ilegal y el robo del vehículo.

La suma de las penas solicitadas supera los 23 años de prisión, reflejando la gravedad del conjunto de la actuación del acusado.

Un caso que conmocionó a la Guardia Civil

La muerte del agente generó una fuerte conmoción tanto dentro del cuerpo como a nivel institucional, al tratarse de un fallecimiento en acto de servicio durante una intervención rutinaria.

Este tipo de sucesos reabre el debate sobre los riesgos a los que se enfrentan diariamente los agentes, especialmente en controles de tráfico y operativos en carretera.

A la espera de juicio

El acusado se enfrenta ahora a un proceso judicial en el que se determinará su responsabilidad penal definitiva. La petición de la Fiscalía marca el inicio de una fase clave en el caso.

“La gravedad de los hechos sitúa este caso entre los más relevantes en materia penal reciente”.