Una mujer de 80 años, identificada como Ginesa, permanece ingresada en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, en Murcia, tras sufrir un violento robo en Santiago de la Ribera, en el municipio de San Javier. La víctima presenta numerosas lesiones en el rostro, hematomas, contusiones y una fractura orbitaria bilateral, como consecuencia de la agresión sufrida cuando regresaba caminando a su apartamento.
Los hechos ocurrieron durante la noche del pasado domingo. Ginesa disfrutaba de unos días de descanso en esta localidad costera, donde pasa sus vacaciones de verano desde hace más de cinco años. Como hacía habitualmente, había pasado la tarde paseando por el Paseo de Colón y la playa del Atalayón, contemplando el Mar Menor.
Un paseo que terminó en una violenta agresión
Según ha relatado la propia víctima, antes de regresar a su alojamiento estuvo realizando una videollamada con una amiga mientras observaba el paisaje y tomó varias fotografías del Mar Menor durante la noche.
Poco después, cuando cruzaba la carretera en dirección al Club de Suboficiales, fue sorprendida por la espalda por un individuo que trató de arrebatarle el bolso.
Según la información publicada por La Gaceta, el agresor sería un joven de origen magrebí, quien le dio un fuerte tirón del bolso que provocó que la mujer saliera despedida contra el suelo con tal violencia que perdió el conocimiento.
La octogenaria apenas recuerda lo sucedido.
“Me tiraron del bolso y lo siguiente que recuerdo es despertarme en el hospital”, ha explicado.
El ladrón apenas consiguió llevarse nada
En el bolso, la víctima únicamente llevaba unas llaves y un inhalador, ya que había dejado el monedero en el apartamento.
El agresor tampoco consiguió apoderarse del teléfono móvil, que Ginesa llevaba colgado al cuello.
Durante el forcejeo, además de romperle parte de la ropa, la violencia ejercida agravó las lesiones que sufrió al impactar contra el suelo.
Trasladada de urgencia a dos hospitales
Tras la agresión, la mujer fue atendida inicialmente en el Hospital Los Arcos del Mar Menor, en San Javier.
Debido a la gravedad de las lesiones, posteriormente fue derivada al Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, donde permanece ingresada.
El parte médico, compuesto por cuatro páginas, refleja numerosos hematomas y contusiones repartidos por el rostro y el cuello, además de una fractura orbitaria en ambos lados de la cara.
Como consecuencia de estas lesiones, la víctima asegura que actualmente sufre visión doble.
También ha reconocido el fuerte impacto emocional que le está provocando verse tras la agresión.
“Me siento muy mal cuando me veo la cara”, lamenta.
La familia denuncia la extrema violencia del ataque
La hija de la víctima, María Jesús, recibió la llamada del hospital mientras se encontraba en Gijón por motivos laborales y desde entonces no se ha separado de su madre.
La familia considera que la violencia empleada durante el robo fue totalmente desproporcionada.
“Era completamente innecesario emplear esa violencia contra una mujer de 80 años”, ha manifestado.
Asimismo, estudian personarse como acusación particular una vez se identifique al responsable de la agresión, al considerar que la gravedad de las lesiones evidencia la extrema violencia del ataque.
Una mujer muy conocida por su labor social
Ginesa trabajó durante años como técnica de laboratorio en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca.
En la actualidad dedica buena parte de su tiempo a la poesía, la pintura y a participar en la Coral Atardecer, cuyos integrantes acuden habitualmente a cantar a la prisión de Sangonera la Verde.
Desde hace más de cinco años elige Santiago de la Ribera como destino para disfrutar de sus vacaciones estivales, donde acostumbra a pasear diariamente y bañarse en el Mar Menor.
La Guardia Civil busca al autor
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para identificar al responsable del robo con violencia.
Los agentes están revisando las cámaras de seguridad de la zona y cuentan con el testimonio de dos personas que presenciaron la agresión.
Según las primeras descripciones facilitadas por fuentes próximas al caso y publicadas por La Gaceta, el sospechoso sería un joven de unos 20 años, de aproximadamente 1,80 metros de altura, complexión delgada, vestido con ropa oscura y de origen magrebí.
Por el momento no se han producido detenciones y la investigación continúa abierta para esclarecer completamente los hechos.
