La Academia de Infantería acogió el pasado 5 de junio una de las ceremonias más significativas del calendario académico militar con la celebración del acto de despedida de la Bandera de los caballeros alféreces cadetes de la LXXXI Promoción de la Escala de Oficiales de Infantería. Un evento cargado de simbolismo que marca el final de una etapa decisiva en la formación de quienes, en breve, asumirán las responsabilidades propias de su empleo como oficiales del Ejército de Tierra.
La ceremonia tuvo lugar a las 10:30 horas en la Plaza de Armas de la Academia de Infantería y estuvo presidida por el coronel director del centro, acompañado por autoridades militares, miembros del profesorado, familiares y allegados de los alféreces cadetes.
Durante el acto se rindió homenaje al esfuerzo y dedicación demostrados por los alumnos a lo largo de sus años de formación. Como parte de la ceremonia se hizo entrega de distintos reconocimientos académicos a aquellos alumnos que destacaron por su rendimiento y excelencia.
Entre los galardones entregados figuraron el Premio Academia de Infantería, el Premio Jefatura de Estudios y el Premio Teniente Ortiz de Zárate, este último entregado por el teniente coronel San Miguel, destinado en la Bandera Ortiz de Zárate. Estos reconocimientos ponen en valor el compromiso, la constancia y el nivel de preparación alcanzado por los futuros oficiales durante su paso por la Academia.
Uno de los momentos más destacados de la jornada llegó con la intervención del teniente coronel Posada, jefe de estudios accidental, quien dirigió unas palabras a los alféreces cadetes en una fecha especialmente significativa para todos ellos.
Durante su alocución recordó los años compartidos con numerosas promociones de alumnos y expresó la satisfacción que suponía poder acompañar nuevamente a los futuros oficiales en un momento tan importante de su trayectoria militar. Asimismo, evocó con especial cariño los años en los que tuvo el honor de mandar la Compañía Gran Capitán, unidad que encuadra a los alumnos de quinto curso de la Enseñanza Militar de Acceso a la Escala de Oficiales.
El teniente coronel también rememoró algunas experiencias vividas durante su etapa de formación y compartió reflexiones dirigidas a quienes están a punto de incorporarse a las unidades operativas del Ejército de Tierra.
Durante su discurso trasladó tres mensajes que consideró fundamentales para el futuro profesional de los alféreces cadetes: la importancia de la cohesión dentro de las unidades, la vigencia de los valores militares y la necesidad de mantener una sólida mentalidad de combate.
En este sentido, destacó que la cohesión constituye uno de los pilares esenciales para el éxito de cualquier unidad militar, recordando que la confianza mutua y el trabajo en equipo son elementos indispensables para afrontar con eficacia las misiones que puedan encomendarse.
Asimismo, subrayó que los valores adquiridos durante los años de formación en la Academia serán la base sobre la que los futuros oficiales construirán su carrera profesional y ejercerán el liderazgo sobre los hombres y mujeres bajo su mando.
También quiso poner en valor las experiencias acumuladas durante los años de formación, señalando que cada ejercicio, cada instrucción y cada reto superado han contribuido a forjar no solo militares preparados, sino también personas con una sólida formación humana y profesional.
En la parte final de su intervención, el teniente coronel Posada adoptó un tono más cercano y personal para dirigirse a los alféreces cadetes, destacando la evolución que ha observado en ellos a lo largo de los años y mostrando su confianza en el futuro que les espera dentro del Ejército de Tierra.
Sus últimas palabras fueron recibidas con emoción y aplausos por parte de los asistentes cuando se dirigió a los alumnos con una felicitación que resumía el sentimiento general de la jornada: «A vosotros, mis casi tenientes, sois unas máquinas. Enhorabuena».
Con esta ceremonia de despedida de la Bandera, los caballeros alféreces cadetes de la LXXXI Promoción ponen fin a una de las etapas más importantes de su formación militar. Tras años de preparación académica, instrucción y adiestramiento, se encuentran ya en la recta final para incorporarse a las unidades del Ejército de Tierra como oficiales, llevando consigo los valores, conocimientos y espíritu adquiridos durante su paso por la Academia de Infantería.
La ceremonia simbolizó no solo el cierre de una etapa formativa, sino también el comienzo de una nueva responsabilidad al servicio de España y de las Fuerzas Armadas, en la que estos futuros oficiales asumirán el liderazgo y compromiso inherentes a su profesión militar.
La Academia de Infantería despide a los alféreces cadetes de la LXXXI Promoción en una emotiva ceremonia de despedida de la Bandera
El acto, celebrado en la Plaza de Armas de la Academia de Infantería, reconoció la excelencia académica de varios alumnos y estuvo marcado por un emotivo mensaje dirigido a los futuros oficiales del Ejército de Tierra.
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