Experiencia operativa, formación internacional y una visión construida en escenarios reales
UNA TRAYECTORIA QUE NO SE EXPLICA EN UNA SOLA LÍNEA
Hay perfiles que no se pueden resumir en un cargo o en una unidad.
El de Eduardo Ruiz es uno de ellos. Nacido en Calonge en 1977, es titulado por el Instituto Policial Juan Vucetich, de Buenos Aires, en gestión de situaciones de crisis. su recorrido profesional está marcado por una constante: la búsqueda de preparación real en entornos donde la exigencia no es una opción, sino una condición permanente.
Actualmente es Sargento de la unidad ARRO de los Mossos d’Esquadra, una de las unidades clave en la intervención en seguridad ciudadana. Su trabajo se mueve en escenarios donde la rapidez, la coordinación y la toma de decisiones bajo presión forman parte del día a día.
Pero entender su perfil solo desde ahí sería quedarse corto.
ENTRE EL ÁMBITO POLICIAL Y MILITAR
A su labor policial se suma su faceta como Sargento Primero reservista voluntario del Ejército del Aire, donde ha formado parte del EADA (Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo). Una unidad especializada en la protección de la fuerza y en operaciones en entornos complejos, donde la preparación técnica y mental se pone al límite.
Esa doble vertiente —policial y militar— no solo amplía su experiencia, sino que construye una forma de entender la seguridad desde distintos ángulos, siempre con un denominador común: la intervención real.
FORMACIÓN SIN FRONTERAS
Uno de los aspectos que define su trayectoria es la formación continua.
No se ha limitado a los circuitos habituales. Ha buscado ampliar su preparación entrenando con unidades de referencia internacional como:
- BOPE de Río de Janeiro
- División Especial Halcón en Buenos Aires
- Equipos SWAT en México
Experiencias que no solo aportan técnica, sino también perspectiva.
Distintas formas de trabajar, distintos contextos y una misma realidad: la intervención en situaciones críticas.
A esto se suma una preparación técnica sólida, con acreditaciones como las alas paracaidistas concedidas por el US Army, US Navy e IDF, además de ser cinturón negro de Krav Maga e instructor en distintas disciplinas de combate.
LA BASE: FORMACIÓN Y ESPECIALIZACIÓN
En el ámbito nacional, ha completado numerosos cursos avanzados en la Escuela de Policía de Catalunya y otros centros especializados. Intervención, tiro, tácticas operativas, gestión de situaciones críticas…
Una formación que no se queda en lo teórico, sino que se traslada directamente al terreno. Además, ha desarrollado una faceta clave: la enseñanza.Como monitor de tiro e instructor táctico, ha formado a otros profesionales, trasladando conocimientos que nacen de la experiencia directa.
MÁS ALLÁ DEL OPERATIVO
Su perfil no se limita a la intervención.
También es Director de Seguridad Privada y perito judicial en el uso de la fuerza, aportando una visión técnica y analítica sobre actuaciones que requieren precisión, criterio y responsabilidad.
Este equilibrio entre práctica y análisis refuerza una idea clara:
no solo se trata de actuar, sino de entender cómo y por qué se actúa.
LA EXPERIENCIA QUE SE CONVIERTE EN HISTORIA
Esa necesidad de trasladar lo vivido también ha encontrado su espacio en la escritura.
Es autor de obras como “Un español en el BOPE” y “Diario de un patrulla”, donde acerca al lector a realidades que, en muchos casos, quedan fuera del foco.
No desde la ficción pura, sino desde una narrativa que bebe directamente de la experiencia.
RECONOCIMIENTO Y COMPROMISO
A lo largo de su trayectoria ha sido condecorado por distintos organismos autonómicos y locales, en reconocimiento a su labor profesional y su compromiso con el servicio público.
Un reconocimiento que no define su carrera, pero sí refleja el impacto de su trabajo.
UNA FORMA DE ENTENDER LA PROFESIÓN
Hablar de Eduardo Ruiz no es hablar solo de unidades, cursos o especializaciones.
Es hablar de una forma de entender la seguridad:
desde dentro, con rigor, con preparación constante y con una visión construida en escenarios reales.
Una trayectoria que no se queda en lo visible, sino que se construye en todo lo que hay detrás.
🟦 PREGUNTA
Cronosfera:
Has entrenado con unidades internacionales muy exigentes, ¿qué diferencia principal has notado entre trabajar aquí y en otros países?
Eduardo Ruiz:
La principal diferencia está en el nivel de violencia que ejercen los criminales y en el entorno en el que se desarrolla la actividad policial. En algunos de estos países, quitarle la vida a alguien puede llegar a percibirse como algo fácil y, en determinados contextos, incluso como algo “barato”. Cuando la víctima es un policía, en ocasiones se convierte en un trofeo, lo que genera una sensación de impunidad en el criminal y, al mismo tiempo, un miedo constante en la ciudadanía.
En cuanto al entorno, hay zonas donde una parte importante de la población está vinculada, directa o indirectamente, a organizaciones criminales. Eso dificulta enormemente el trabajo policial y hace que intervenir en determinados lugares requiera una precaución extrema, prácticamente como si se tratara de operar en un escenario de conflicto.
Cronosfera:
Con todo el recorrido que llevas, ¿qué momento o situación dirías que más te ha marcado a nivel profesional?
Eduardo Ruiz:
En España, el ver la muerte de cerca. En una intervención persiguiendo a un criminal, sin tener conocimiento de que hubiera armas de fuego y de manera sorpresiva, en un momento, ver la boca de un revólver a escasos dos metros apuntando a mi estómago. Supe en aquel momento que estaba muerto, y noté una especie de pulso eléctrico que recorrió toda mi columna vertebral y me paralizó un segundo. Cuando recuerdo aquel momento sé que la diferencia entre escribir hoy estas líneas o no hacerlo, no dependió de mí.
En México, recuerdo un momento de alta tensión, circulando con un vehículo policial des caracterizado y blindado, el conductor un operador mexicano, dos operadores españoles, un fuerzas especiales argentino y un fuerzas especiales brasileño, cruzando una población de los narcotraficantes donde habían controles realizados por los propios criminales y sin ningún tipo de vehículo de apoyo. Si nos paraban en un control de los narcos estábamos muertos.
En aquel momento todos los que allí estábamos, empezamos a ver movimientos extraños de personas y vehículos, si nos paraban lo íbamos a pasar mal, todo el mundo se calló, se hizo un silencio sepulcral, los fuerzas especiales callados, chequeando desde su posición todo lo que se movía, y yo con un fusil Colt del 5.56 esperando cualquier movimiento extraño y el conductor diciendo, si se cruza un vehículo vacía un cargador. La sensación de estar vendido, de perder la batalla si se iniciaba una refriega y de no volver a casa, se hizo más que presente.
Cronosfera:
Desde tu experiencia, ¿qué error es el más común en gente que quiere entrar en este tipo de unidades?
Eduardo Ruiz:
Yo no soy Fuerzas Especiales, ni pertenezco a un Grupo Especial de Intervención, tan solo pertenezco a una unidad “táctica”, pero desde mi humilde opinión, creo que el error más común es pensar que el físico o la experiencia previa tienen alguna relevancia en la selección para estas unidades.
En estas unidades, una mente blindada vale más que un físico atlético o que mil batallas ganadas.
Cronosfera:
Para alguien que está empezando ahora mismo, ¿qué le dirías sin filtros?
Eduardo Ruiz:
Ser policía es una profesión que te da los mejores y los peores momentos de la vida de la gente, y eso te lo llevas contigo.
Es una profesión que o se ama o no, no hay medias tintas, y esa es la diferencia entre el policía y el funcionario. Es un estilo de vida y una bendición para aquellos que saben adaptarse a los cambios, y puede ser una tumba profesional si no sabes adaptarte a lo que demanda la sociedad.
Cronosfera:
Después de todo lo que has vivido, ¿qué fue lo que te hizo dar el paso a empezar a escribir?
Eduardo Ruiz:
El deseo de servir y no ser servido. El poder dejar un legado de mis experiencias que le pueda servir a otro policía y a otra persona, y así llegar al corazón y el alma de guerrero que llevan dentro. Con el solo hecho de que algún valor, principio o experiencia de mis libros le sirva a un compañero, a un opositor o a cualquier ciudadano, me siento satisfecho y con la misión cumplida.
Hay trayectorias que no se entienden solo desde el uniforme,
sino también desde cómo se transmiten.
En su caso, esa parte también pasa por la escritura, a través de obras como “Un español en el BOPE” o “Diario de un patrulla”, donde recoge experiencias y una forma de entender la profesión desde dentro.
Una manera más de dejar constancia de lo vivido y de compartirlo con quien quiera acercarse a esa realidad.
INSTAGRAM: @asociacion.asad
Todas las informaciones aportadas por el entrevistado responden a su opinión personal, sin ser representativas de ningún cuerpo policial o militar.


