El sindicato JUPOL, mayoritario en la Policía Nacional, ha denunciado públicamente la falta de desfibriladores en los vehículos policiales operativos mientras, según critica la organización, determinados altos cargos sí disponen de estos dispositivos en sus vehículos oficiales para uso personal o exclusivo.
La organización sindical muestra su “absoluta indignación” tras conocerse informaciones relacionadas con gastos públicos atribuidos al presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, entre los que figuraría un desfibrilador instalado en su vehículo oficial, además de otros artículos y gastos que JUPOL considera difíciles de justificar en la situación actual de numerosos servicios públicos.
Desde el sindicato recuerdan que los agentes de Policía Nacional patrullan diariamente las calles de España sin contar de forma generalizada con desfibriladores tipo DESA en los vehículos destinados a Seguridad Ciudadana o atención al ciudadano.
JUPOL considera esta situación “incomprensible e inadmisible”, especialmente teniendo en cuenta que los policías son, en muchas ocasiones, los primeros intervinientes en emergencias médicas ocurridas en la vía pública.
El sindicato recuerda que los agentes forman parte del sistema de emergencias del país y que habitualmente llegan antes que otros servicios a actuaciones relacionadas con paradas cardiorrespiratorias, accidentes de tráfico, incidentes violentos o situaciones críticas donde cada segundo resulta fundamental.
Según denuncia la organización, el Ministerio del Interior continúa sin atender una reivindicación que consideran “básica y de sentido común”, planteada en numerosas ocasiones durante los últimos años.
Además de los desfibriladores, JUPOL también reclama desde hace tiempo la implantación de botiquines tácticos tipo IFAK en los vehículos policiales operativos. Estos equipos incluirían material básico para actuar rápidamente ante heridas traumáticas graves, hemorragias o lesiones de alta gravedad tanto de ciudadanos como de los propios agentes.
El sindicato insiste en que la realidad operativa demuestra diariamente que los policías nacionales intervienen en situaciones de alto riesgo donde una primera asistencia sanitaria rápida y eficaz puede resultar decisiva hasta la llegada de los servicios médicos especializados.
Desde JUPOL recalcan que no están solicitando privilegios ni medidas desproporcionadas, sino recursos mínimos que permitan prestar un servicio más seguro y eficaz. Entre sus propuestas, reclaman que exista al menos un vehículo equipado con desfibrilador por cada distrito operativo de la Policía Nacional, pensando tanto en la seguridad de los agentes como en la protección de los ciudadanos.
La organización considera especialmente grave que se destinen recursos públicos a cuestiones accesorias o personales mientras continúan negándose herramientas que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte en una intervención policial.
JUPOL recuerda además que lleva años reclamando no solo desfibriladores, sino también formación específica para los agentes en el uso de estos dispositivos, precisamente porque la Policía Nacional actúa como primer escalón de respuesta en muchas emergencias sanitarias.
“El hecho de disponer o no de un desfibrilador y un botiquín IFAK en un coche patrulla puede suponer salvar una vida antes de la llegada de los servicios sanitarios”, señala el sindicato en su comunicado.
Por todo ello, JUPOL exige al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía que abandonen, según sus palabras, “la política de abandono y propaganda” y doten de manera urgente a la Policía Nacional de medios mínimos necesarios para prestar un servicio eficaz y seguro.
Entre sus principales reclamaciones se encuentra la implantación de desfibriladores y botiquines tácticos en vehículos policiales operativos, garantizando al menos una dotación mínima por distrito operativo y por comisaría de distrito único.
El sindicato concluye asegurando que mientras algunos utilizan recursos públicos para su comodidad personal, los policías nacionales continúan patrullando sin herramientas básicas para salvar vidas, calificando esta situación como “la verdadera vergüenza institucional”.
JUPOL denuncia que los policías nacionales siguen sin desfibriladores mientras altos cargos los llevan en vehículos oficiales
El sindicato reclama desfibriladores y botiquines tácticos en patrullas operativas para mejorar la atención en emergencias y salvar vidas

