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Publicado el 23/10/2026

Más allá del patinete: lo que la siniestralidad urbana no nos enseña a simple vista

Anna Seus Ventura, experta en seguridad vial y máster en reconstrucción de accidentes de tráfico, analiza los riesgos asociados al uso de los patinetes eléctricos y la vulnerabilidad de sus conductores. El artículo aborda la evolución de la siniestralidad y explica el trabajo de reconstrucción técnica que permite esclarecer cómo se producen estos accidentes y si podrían haberse evitado.

Más allá del patinete: lo que la siniestralidad urbana no nos enseña a simple vista
Autor de la imagen: Policia Local Hospitalet de Llobregat
Anna Seus Ventura
Colaborador Anna Seus Ventura
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CPor Anna Seus Ventura

Como cada día, salimos de casa con la certeza de que el trayecto será como el de cualquier otro día. Unos cogen el patinete eléctrico y otros el vehículo para ir a trabajar o realizar un desplazamiento cotidiano. La inmensa mayoría llegará a su destino sin ninguna incidencia, pero otros se verán sorprendidos por un imprevisto en la vía pública.

El incremento progresivo de los vehículos de movilidad personal como medio de transporte urbano ha transformado de manera significativa la circulación en nuestras calles. Esta presencia constante y a menudo imprevisible genera una creciente sensación de inseguridad entre la ciudadanía, especialmente entre los peatones más vulnerables, que ven cómo el espacio peatonal se ve a menudo invadido por vehículos que circulan a velocidades elevadas.

Esta percepción de peligro se explica, en gran parte, por una realidad clave: muchos de los usuarios que utilizan los VMP no tienen permiso de conducir y, por tanto, desconocen por completo la normativa vial más elemental. Esto provoca que no identifiquen correctamente las señales de prioridad, los giros o las distancias de seguridad, desencadenando situaciones de riesgo que ponen en peligro tanto al propio conductor como al resto de usuarios de la vía pública.

Cuando un padre o una madre decide comprar un VMP a su hijo menor de edad, no le está adquiriendo un simple juguete, sino un vehículo capaz de alcanzar hasta 25 km/h y que, en algunas ocasiones, puede manipularse y llegar a velocidades superiores a los 100 km/h.

Cuando se produce un siniestro de esta gravedad, la ciudadanía suele ver solo la parte más inmediata de los hechos: el vehículo con el frontal destrozado, la Policía acordonando la zona, la asistencia médica de urgencia o el vehículo de movilidad sobre el asfalto. Detrás de esta escena impactante se inicia un proceso riguroso de reconstrucción técnica para determinar la velocidad de impacto, la trayectoria de cada vehículo, el punto de colisión y si la tragedia se habría podido evitar respetando la prioridad de paso o la normativa de circulación.

Los datos estadísticos nos recuerdan que el riesgo de siniestralidad es una realidad mucho más frecuente de lo que a menudo se imagina. En los últimos años, los vehículos de movilidad personal han experimentado un aumento exponencial de la siniestralidad en todo el territorio. Las cifras comparativas elaboradas a partir de los informes de la DGT y Cesvimap nos hacen ver que el número de personas lesionadas en VMP prácticamente se ha multiplicado por seis entre los años 2020 y 2024, acompañado de un incremento paralelo en el número de víctimas mortales.

En el ámbito de Cataluña, las zonas urbanas registran anualmente más de mil accidentes con víctimas relacionados con patinetes eléctricos. En ciudades como Barcelona, el VMP ya representa un 6,4 % del total de la siniestralidad urbana, situándose como el cuarto tipo de vehículo con mayor número de incidentes. En cuanto a la tipología de los siniestros, las colisiones con otros vehículos encabezan los datos, representando un 64,7 % de los casos, especialmente graves en cruces y giros a la derecha por efecto de los ángulos muertos. Las caídas del propio conductor suponen entre un 19,1 % y un 21,9 % del total, mientras que los atropellos a peatones se sitúan entre un 9,6 % y un 10,9 %, originados mayoritariamente cuando el patinete circula indebidamente por la acera o cruza pasos de peatones sin reducir la velocidad.

La fractura del manillar del patinete y la presencia del material de atención médica en la acera recuerdan que los conductores de VMP absorben directamente la energía del choque con su propio cuerpo. Más del 80 % de los atendidos en los servicios de urgencias hospitalarias no utilizaba casco de protección, y un 36 % de ellos presentaba fracturas óseas o traumatismos craneoencefálicos graves.

El análisis del perfil de las víctimas nos muestra la gran vulnerabilidad de estos usuarios, ya que más del 90 % de los heridos graves o fallecidos son los propios conductores del patinete, siendo mayoritariamente hombres en más de un 85 % de los casos. Asimismo, cerca del 40 % de los conductores implicados en un siniestro comete algún tipo de infracción previa, como el uso del teléfono móvil, llevar auriculares o circular a una velocidad excesiva, llegándose a determinar que en el 80 % de los siniestros mortales el conductor superaba los límites permitidos.

A diferencia de lo que sucedía hace unas décadas, hoy en día la investigación de un siniestro vial dispone de herramientas de reconstrucción modernas, y no se basa únicamente en las declaraciones de los implicados, sino en evidencias objetivas como grabaciones de cámaras, datos de geolocalización, inspecciones oculares sobre la calzada, mediciones, software de reconstrucción tridimensional avanzada, drones, escáner láser, entre muchas otras.

Comprobar la realidad de los siniestros nos demuestra que detrás de casi todas las colisiones graves existe una decisión que podría haber sido diferente: una velocidad excesiva, una distracción con el móvil, un giro imprevisto o no respetar la prioridad de paso. Respetar las normas de circulación no solo evita sanciones económicas, sino que protege la propia vida y la del resto de usuarios de la vía. Conducir es una responsabilidad compartida, y cada vez que nos ponemos al mando de un vehículo tenemos en nuestras manos la seguridad de toda la comunidad.


Anna Seus Ventura

Experta en seguridad vial, máster en reconstrucción de accidentes de tráfico.

Comentarios sobre este artículo

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Antonio Castro

Un artículo muy interesante que refleja una problemática creciente en nuestras ciudades. Los datos de siniestralidad de los patinetes eléctricos son realmente preocupantes y evidencian la necesidad de reforzar la educación vial y la prevención. Especialmente destacable es la importancia de la reconstrucción técnica de los siniestros, que permite ir más allá de lo que vemos a simple vista, conocer sus verdaderas causas y adoptar medidas para evitar que se repitan. Enhorabuena por abordar una problemática tan necesaria.

Respuesta del especialista

Muchas gracias, Antonio, por tus palabras y por destacar el valor de la reconstrucción técnica en la prevención de los siniestros. Coincido contigo: reforzar la educación vial y comprender sus causas es fundamental para avanzar hacia una movilidad más segura para todos.

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