Hoy, en Diario Blue, tenemos el placer de dar la bienvenida a Jesús Montero, una persona cuya historia demuestra que la vocación puede adoptar muchas formas a lo largo de una vida.
Hay quienes dedican su carrera profesional a una única pasión. Otros tienen la fortuna de encontrar varias. En el caso de Jesús Montero, dos de ellas han marcado gran parte de su trayectoria: la labor policial y el mundo canino.
Durante más de dos décadas ha vivido rodeado de perros, aprendiendo de ellos, trabajando junto a ellos y tratando de comprender todo aquello que pueden enseñarnos. Sin embargo, reducir su historia únicamente al adiestramiento canino sería quedarse muy lejos de la realidad.
Detrás de su trayectoria encontramos a una persona inquieta, curiosa y profundamente comprometida con el aprendizaje. Alguien que nunca se conformó con las respuestas más sencillas y que siempre quiso ir un paso más allá para entender por qué ocurren las cosas.
Su camino profesional comenzó dentro del ámbito policial, una profesión donde la observación, el análisis y la capacidad de interpretar conductas forman parte del trabajo diario. Pero paralelamente fue creciendo una pasión que terminaría ocupando una parte fundamental de su vida: el estudio del comportamiento de los perros.
Lo que inicialmente comenzó como una formación especializada acabó convirtiéndose en una auténtica búsqueda de conocimiento. Año tras año fue ampliando sus estudios y especializándose en diferentes áreas relacionadas con el mundo canino, acumulando una preparación poco habitual incluso dentro del propio sector.
Instructor canino, experto en criminología aplicada a la odorología forense, perito judicial cinológico, técnico auxiliar veterinario, técnico en terapias asistidas con perros, adiestrador canino profesional y numerosas especializaciones más forman parte de una trayectoria construida desde la convicción de que nunca se deja de aprender.
Sin embargo, más allá de los títulos, existe una pregunta que ha acompañado a Jesús durante gran parte de su carrera: ¿qué podemos aprender realmente de los perros?
La mayoría de las personas observan a un perro y ven compañía, fidelidad o protección. Jesús veía algo más. Veía comportamientos, emociones, respuestas y patrones que, con el paso de los años, comenzaron a despertar una nueva inquietud.
Mientras trabajaba con perros y sus propietarios empezó a detectar algo que se repetía constantemente. En muchas ocasiones, los animales parecían actuar como un reflejo de las personas con las que convivían.
Perros inseguros que vivían junto a personas llenas de dudas.
Perros impulsivos acompañados de propietarios incapaces de gestionar determinadas emociones.
Perros equilibrados junto a personas que transmitían serenidad y confianza.
Aquellas observaciones empezaron a repetirse tantas veces que dejaron de parecer casualidades.
Fue entonces cuando comenzó una nueva etapa en su vida.
Después de años estudiando perros, decidió empezar a estudiar personas.
Lo que descubrió transformó por completo su forma de entender el adiestramiento, la educación y las relaciones humanas.
Comprendió que, en muchas ocasiones, el verdadero trabajo no estaba en corregir al perro, sino en ayudar a crecer a la persona.
Que detrás de muchos problemas de conducta existían emociones no resueltas.
Que la confianza, el liderazgo, la paciencia o la autoestima tenían mucho más impacto en la relación con un animal de lo que la mayoría imaginaba.
Y que los perros podían convertirse en extraordinarios maestros para quienes estuvieran dispuestos a observarlos.
A partir de ese momento comenzó a incorporar pequeñas reflexiones y charlas de desarrollo personal en sus sesiones de trabajo.
Los resultados no tardaron en llegar.
Las personas mejoraban.
Los perros también.
Y la relación entre ambos se fortalecía.
Aquella experiencia marcaría un antes y un después en su trayectoria profesional.
Con el paso del tiempo empezó a impartir conferencias y ponencias centradas en el crecimiento personal, utilizando como referencia los valores que los animales nos recuerdan cada día: la lealtad, la honestidad, la capacidad de adaptación, la resiliencia, la protección de quienes queremos y la importancia de disfrutar el presente.
Su forma de comunicar estas ideas llamó la atención de numerosos medios de comunicación.
Ha participado en programas tan conocidos como Cuarto Milenio, Horizonte, documentales de Televisión Española, espacios radiofónicos, podcasts y diferentes plataformas digitales, compartiendo una visión diferente sobre la relación entre seres humanos y animales.
Toda esta experiencia terminaría dando forma a uno de sus proyectos más personales: el libro Aprende a ser tan buena persona como tu perro sabe que eres.
Un título que resume perfectamente la esencia de su trabajo y de su filosofía.
Porque después de más de veinte años estudiando perros, entrenándolos, observándolos y aprendiendo de ellos, Jesús Montero llegó a una conclusión tan sencilla como poderosa: muchas de las respuestas que buscamos fuera se encuentran mucho más cerca de lo que imaginamos.
Y en ocasiones, quienes mejor nos conocen son precisamente aquellos que nunca pronuncian una sola palabra.
Hoy, en Diario Blue, conocemos más de cerca la historia de un policía, instructor, divulgador y escritor que ha convertido su pasión por los perros en una forma de ayudar a las personas a comprenderse mejor a sí mismas.
PREGUNTAS
Diario Blue: Muchas personas creen que entienden a su perro, pero en realidad no saben leer su lenguaje corporal. ¿Qué mensajes importantes pasan desapercibidos con más frecuencia?
Jesús Montero: Uno de los mensajes que más pasan desapercibidos es la necesidad de atención y conexión que constantemente buscan los perros con sus propietarios. Es algo que podemos observar a diario: personas paseando con su perro mientras miran el teléfono móvil y el animal no deja de mirarlas, esperando una simple mirada, una palabra o una muestra de cariño.
Vivimos en una sociedad cada vez más conectada a las pantallas y, en muchas ocasiones, olvidamos prestar atención a quienes tenemos al lado. Mientras observamos el mundo a través de un móvil, nuestro perro nos observa a nosotros.
Muchas veces no somos conscientes de que, para nuestro perro, nosotros somos su referencia, su compañía y gran parte de su mundo. Por eso, algo tan sencillo como dedicarles atención, compartir tiempo de calidad o simplemente estar presentes puede tener un valor enorme para ellos.
Diario Blue: Después de tantos años trabajando con perros y personas, ¿qué normas o principios básicos crees que todo el mundo debería conocer y que, sin embargo, la mayoría sigue ignorando?
Jesús Montero: Vivimos tan deprisa, corriendo de un lado para otro y preocupándonos por cuestiones que, en muchas ocasiones, terminan siendo menos importantes de lo que creemos. Estamos tan centrados en avanzar, producir y evolucionar como sociedad que a veces olvidamos algo esencial: seguimos siendo animales y existen valores que forman parte de nuestra naturaleza y que no deberíamos perder nunca.
Evolucionar es positivo y necesario, pero no puede hacerse a costa de dejar atrás principios fundamentales que durante siglos han formado parte de nuestra forma de relacionarnos con los demás. Valores como la lealtad, la resiliencia, la protección de quienes queremos, la capacidad de expresar nuestras emociones o la importancia de vivir el presente son aspectos que los perros conservan de forma natural y que nosotros, en muchos casos, estamos perdiendo.
Creo que una de las grandes lecciones que podemos aprender de ellos es precisamente esa: recordar quiénes somos realmente y recuperar valores que, aunque parezcan sencillos, son esenciales para construir relaciones más sanas, una sociedad más humana y una vida con mayor sentido.
Diario Blue: Como policía y profesional del mundo canino, has vivido situaciones muy diversas. ¿Hay alguna experiencia profesional que te haya marcado especialmente y que todavía recuerdes con emoción?
Jesús Montero: Podría contarte muchas, pero me quedo con la primera. Acababa de terminar el curso de guías caninos después de una formación muy dura. Era el primer caso real con el que trabajaba junto a mi primer perro, que se llamaba Danko.
El primer día hicimos un control al que vino mi jefe para ver trabajar al perro. El primer coche que metimos al control era de una persona que tenía mala pinta. Metí al perro en el vehículo y marcó en la parte trasera, concretamente donde se encaja el cinturón de seguridad de los asientos de atrás.
Yo me puse a comprobar la zona, pero no veía nada. El perro seguía marcando y yo seguía sin encontrar nada. El sospechoso, al ver que no encontraba nada, comenzó a decir cosas como: “Ese perro no vale” o “Ahí no hay nada”.
Yo cada vez estaba más nervioso, con los ojos de mis compañeros y de mi jefe observándome atentamente. Llegó un momento en el que mi jefe me dijo que lo dejase, que el perro tenía que entrenar más. Pero yo no lo creía. Habíamos superado el curso con nota, en los ejercicios no fallaba ni uno y no entendía qué estaba pasando.
Justo antes de abandonar, miré a mi perro y él me miraba fijamente mientras movía el rabo, sentado y marcándome el punto. Pude sentir una gran conexión con él, hasta el punto de que parecía que desaparecían todas las voces y nos quedábamos solos.
En ese momento pude sentir como si el perro me dijera: “Tranquilo, aquí hay algo, confía en mí”.
Fue entonces cuando volví a revisar el lugar y, al manipular la zona, se desprendió la tapa del enganche del cinturón, apareciendo droga en su interior.
Eufórico, premié al perro, le besé y le abracé delante de todos aquellos que ya no creían en mí y querían que abandonase.
Ese día entendí que los perros confían en ti aun cuando nadie cree en ti, ni siquiera tú mismo.
Diario Blue: ¿Qué ha sido lo más duro emocionalmente que te ha tocado gestionar a lo largo de tu carrera?
Jesús Montero: La pérdida de mis compañeros K9. Compartes alegrías, trabajo, esfuerzo y, en mi caso, también ocio, ya que viven conmigo. Generas un vínculo tan fuerte y tan especial que, cuando fallecen, una parte de ti se va con ellos.
Diario Blue: En tus conferencias hablas de lealtad, resiliencia, protección u honestidad. ¿Cuál de todos esos valores consideras más necesario en la sociedad actual?
Jesús Montero: Todos son valores que considero fundamentales, pero si debo elegir uno sería la lealtad. Lealtad a los tuyos, lealtad a lo que representas y, sobre todo, lealtad a uno mismo.
Diario Blue: Tu libro lleva por título Aprende a ser tan buena persona como tu perro sabe que eres. ¿Cómo nació la idea de escribirlo y qué mensaje principal deseas transmitir a los lectores?
Jesús Montero: Escribirlo fue una cura personal cuando falleció mi madre por cáncer de páncreas. Mis perros me ayudaron mucho a entender la vida, sobre todo en su faceta de mostrar sus emociones. Un perro siempre va a hacerte saber que te quiere; sin embargo, nosotros muchas veces lo damos por hecho.
Cuando le diagnosticaron el cáncer a mi madre, fui consciente de que no recordaba la última vez que le había dicho que la quería. Había dado por hecho que ella lo sabía, y eso es algo que a un perro no le pasa.
El mensaje principal es que seas tan buena persona como tu perro sabe que eres, porque seguro que lo eres. Lo que ocurre es que el estrés y la rapidez con la que vivimos no nos dejan valorarlo.
Si tu perro pudiera opinar sobre ti, seguramente diría que eres una persona maravillosa porque juegas con él, le cuidas y le das de comer. Pero esa es una verdad a medias, ya que el perro solo es capaz de valorar cómo nos comportamos con él.
Si nuestro perro pudiera valorar las veces que hemos mentido o engañado a alguien que nos quiere, las veces que posponemos esa llamada o esa visita a quien la espera, o las veces que perdemos el tiempo mirando el móvil en lugar de disfrutar de un día soleado, seguramente le decepcionaríamos y ya no seríamos tan maravillosos.
Diario Blue: ¿En qué momento descubriste que ya no estabas enseñando únicamente a perros, sino también a personas?
Jesús Montero: Fue cuando me di cuenta de que muchas veces los problemas que presentaban los perros eran consecuencia de carencias o problemas de los dueños. De tal modo que, si un perro era desconfiado, muchas veces era porque el dueño era introvertido; si un perro no hacía caso, podía deberse a una falta de autoestima o confianza del propietario.
Por ello, comencé a dar pequeñas charlas motivacionales a los dueños, obteniendo mucho mejores resultados en el adiestramiento.
Fue entonces cuando descubrí que también podía ayudar a muchas personas impartiendo conferencias motivacionales y de desarrollo personal, utilizando al perro como ejemplo y como vehículo conductor.
Diario Blue: Cuando todo se apaga, terminan las conferencias, termina el trabajo y llegas a casa, ¿quién es realmente Jesús Montero?
Jesús Montero: Pues un culo inquieto, jajajaj. No paro de seguir formándome, de aprender, de estudiar a los perros y de buscar la forma de ayudar a las personas a ser mejores fijándose en ellos.
Diario Blue: Si pudieras eliminar una sola creencia errónea relacionada con los perros, ¿cuál sería?
Jesús Montero: Que la gente piensa que por adquirir un perro de una determinada raza ya viene con los extras incluidos. Muchas personas compran razas que utilizan las unidades policiales, como el Malinois o el Pastor Alemán, y creen que automáticamente van a comportarse igual que los perros que ven trabajando en la policía.
Sin embargo, detrás de esas exhibiciones y de esos resultados hay muchísimo trabajo, formación y entrenamiento. Lo mismo ocurre con los perros que vemos en películas o anuncios. Muchas veces la gente se queda con el resultado final, pero no es consciente de todo el esfuerzo que hay detrás para conseguirlo.
Diario Blue: ¿Crees que existe una raza especialmente malinterpretada por la sociedad? ¿Por qué?
Jesús Montero: Los perros catalogados como potencialmente peligrosos. Es cierto que su mordida es muy potente, pudiendo alcanzar hasta los 300 kilos de presión por mordida, pero lo que realmente es peligroso son las irresponsabilidades y el desconocimiento de algunos dueños.
También considero que no todo el mundo puede o está preparado para tener cualquier perro. Cada raza tiene unas características, unas necesidades y unas exigencias determinadas que deben conocerse antes de tomar la decisión de convivir con ella.
Diario Blue: ¿Cuál es el error más grave que puede cometer una persona durante los primeros meses de vida de un perro?
Jesús Montero: No dedicarle el tiempo suficiente a su cachorro. Todo lo que no se trabaje durante esa etapa puede convertirse en un problema cuando el perro llegue a la edad adulta.
Es fundamental socializarlo y exponerlo a diferentes escenarios, personas de todo tipo, niños, distintos suelos, luces, ruidos y situaciones cotidianas. Pero tan importante como hacerlo es hacerlo de la forma correcta, ya que una mala experiencia durante esa etapa también puede influir en su desarrollo futuro.
Diario Blue: ¿Crees que estamos humanizando demasiado a los perros? ¿Qué consecuencias puede tener?
Jesús Montero: Totalmente. Humanizamos demasiado a nuestros perros, y con eso no digo que no sean uno más de la familia. Por supuesto que son parte de nuestra familia y hay que quererlos como tal.
Pero también hay que saber qué lugar ocupa cada uno dentro de la familia. De la misma forma que entendemos y aceptamos la posición de los abuelos, de los padres y de los hijos, el perro debe ocupar el lugar que le corresponde, que es el de perro.
Hay que tratarle como perro y proporcionarle las necesidades propias de un perro. Muchos problemas de conducta vienen precisamente por tratar al perro como a un hijo y no cubrir sus verdaderas necesidades.
Diario Blue: ¿Qué cinco cosas debería saber cualquier persona antes de decidir incorporar un perro a su familia?
Jesús Montero: Conocer la raza, sus necesidades, nivel de actividad y características. No todos los perros son iguales y es importante saber qué tipo de compañero estamos incorporando a nuestra vida.
Valorar el tiempo que realmente podemos dedicarle cada día. Hay que preguntarse: ¿puedo dedicarle el tiempo suficiente para cubrir sus necesidades físicas y emocionales?
Tener claro a qué estamos dispuestos a renunciar. Cuando tienes un perro, las vacaciones, el ocio y, en general, tu estilo de vida cambian.
Contar con unos conocimientos básicos sobre adiestramiento. Es imprescindible saber cómo educar a un perro y cómo afrontar posibles problemas de conducta.
Preguntarse si podemos asumir el coste económico que supone. No solo en su día a día, sino también ante posibles enfermedades o imprevistos, para poder ofrecerle siempre una vida digna.
Diario Blue: Si pudieras sentarte hoy con el Jesús Montero que empezaba esta aventura hace veinte años, ¿qué crees que sería lo primero que le contarías?
Jesús Montero: Que no se rinda, que vendrán momentos difíciles, pero que también llegarán sus recompensas. Que nunca pierda la humildad ni la resiliencia. Que disfrute de la vida como lo hace su perro y, sobre todo, que sea tan buena persona como su perro sabe que es. Llegamos al final de esta entrevista con Jesús Montero, una conversación que nos ha permitido conocer no solo a un profesional apasionado por el mundo canino, sino también a una persona que ha sabido transformar sus experiencias, sus aprendizajes y también sus momentos más difíciles en enseñanzas para los demás.
A lo largo de esta entrevista hemos hablado de perros, de formación, de valores, de crecimiento personal y de la importancia de no olvidar aquello que realmente importa en la vida. Pero también hemos conocido la parte más humana de Jesús, una faceta marcada por experiencias personales que le ayudaron a ver la vida desde una perspectiva diferente.
Especialmente emotivo ha sido conocer cómo la pérdida de su madre influyó en el nacimiento de uno de sus libros y cómo sus propios perros le ayudaron a afrontar aquel momento tan complicado. Compartir una experiencia tan íntima nunca es fácil y, precisamente por eso, queremos agradecerle de corazón la confianza que ha depositado en Diario Blue y en nuestros lectores.
Estamos convencidos de que muchas personas se sentirán identificadas con algunas de sus reflexiones y que otras encontrarán en sus palabras una forma diferente de entender la vida, las relaciones humanas y el vínculo tan especial que puede existir entre una persona y su perro.
Más allá de la formación, de los conocimientos técnicos o de la experiencia profesional, esta entrevista deja una enseñanza muy clara: nunca debemos dar por hecho a las personas que queremos, debemos aprender a expresar nuestras emociones, valorar los pequeños momentos y recordar que la lealtad, la honestidad y el cariño siguen siendo algunos de los valores más importantes que podemos transmitir.
Si quieres seguir descubriendo su trabajo y profundizar en muchas de las reflexiones que comparte, puedes encontrar sus libros en Amazon:
📖 APRENDE A SER TAN BUENA PERSONA COMO TU PERRO SABE QUE ERES
👉 COMPRAR LIBRO
📖 MÁS ALLÁ DEL OLFATO
👉 COMPRAR LIBRO
Y también puedes seguir sus proyectos, publicaciones y actividades en Instagram:
💙 @jmonterok9
Desde Diario Blue queremos agradecer sinceramente a Jesús Montero su tiempo, su cercanía y su generosidad al compartir parte de su historia con todos nosotros.
Gracias por abrirte con nuestros lectores, por compartir tus experiencias profesionales y personales, y por recordarnos que muchas veces las lecciones más importantes de la vida pueden encontrarse donde menos lo esperamos.
Si esta entrevista te ha resultado interesante, te recomendamos compartirla para que más personas puedan descubrir esta historia y aprender de las reflexiones que nos ha dejado Jesús Montero.
Gracias por acompañarnos una vez más en Diario Blue.
Jesús Montero: "Sé tan buena persona como tu perro sabe que eres"
Policía, instructor canino, divulgador y escritor, Jesús Montero comparte en Diario Blue las experiencias, enseñanzas y reflexiones que ha aprendido durante más de veinte años trabajando junto a perros y ayudando a las personas a comprender mejor la vida a través de ellos.
Audio de la noticia
Escuchar noticia
