Hay personas para las que el uniforme termina formando parte de su propia identidad. En esta nueva entrevista de Diario Blue conocemos la historia de Laura Viera, policía local con 27 años de servicio, una mujer que encontró en esta profesión mucho más que un trabajo: una auténtica forma de vida.
Laura comenzó en el cuerpo con apenas 22 años, en una etapa en la que todavía estaba algo perdida y no tenía claro qué camino quería escoger. Fue su hermano, también policía y hoy ya jubilado, quien la animó a “probar”. Aquella decisión acabaría cambiándole la vida por completo.
Sus inicios fueron como interina y desde entonces siempre ha trabajado en poblaciones costeras. Pasó tres años en Blanes (Girona), dieciocho en Pineda de Mar (Barcelona) y actualmente desarrolla su labor en Lloret de Mar (Girona). Con el paso del tiempo, aquello que comenzó casi como una oportunidad terminó convirtiéndose en una verdadera pasión.
Ella misma lo resume de una forma muy clara: “Soy de sangre azul y siento orgullo por el uniforme, de cualquier color.”
A lo largo de casi tres décadas de servicio ha pasado por distintas unidades, viendo y viviendo prácticamente de todo. Actualmente lleva ya varios años en la unidad de tráfico, aunque reconoce entre risas que podría escribir un libro entero con todas las experiencias acumuladas durante tantos años en la calle. Y como ella misma dice, quienes pertenecen al gremio saben perfectamente de qué habla.
Para Laura, uno de los pilares más importantes dentro de esta profesión siempre ha sido el compañerismo. Explica que los compañeros terminan convirtiéndose en una segunda familia y que los vínculos que se crean van mucho más allá del trabajo. Porque cuando las cosas se complican de verdad, la vida de uno depende de quien tiene al lado. Por eso insiste en que el trabajo en equipo dentro de la policía es absolutamente fundamental.
La calle, asegura, le ha enseñado muchísimo. Le ha hecho valorar más las cosas y también dar gracias por aquello que muchas veces se da por sentado. Durante todos estos años ha visto las miserias más profundas de las personas, situaciones de dolor, desesperación y problemas que marcan a cualquiera que los presencia día tras día.
Reconoce también que cuando empezó pensaba que podría cambiar el mundo, algo que ahora recuerda incluso con cierta ingenuidad. Con el paso del tiempo entendió que la realidad es mucho más compleja y que esta profesión, aunque para ella no sea “un trabajo cualquiera”, también obliga a enfrentarse continuamente a preguntas difíciles, como si realmente existe la justicia.
Aun así, tiene claro que el deber de un policía es intentar hacer siempre lo correcto y dar lo mejor de uno mismo cada día. Porque para cada ciudadano, explica, su problema siempre es el más importante en ese momento.
Por eso considera que la empatía es una herramienta clave dentro de la profesión. También aprender a poner límites emocionales y no llevarse todos los problemas a casa, algo esencial después de tantos años de servicio. Laura insiste en que nunca hay que olvidar lo que representa realmente la policía: un servicio público destinado a ayudar a personas que muchas veces ya no saben a dónde acudir.
Entre tantas experiencias vividas recuerda una anécdota que todavía hoy le provoca una sonrisa. Durante una intervención salió corriendo detrás de un delincuente que intentaba escapar en plena oscuridad. En medio de la persecución, un ciudadano que trataba de ayudar confundió la situación y terminó agarrándola a ella pensando que era quien huía. Entre risas recuerda cómo tuvo que decirle: “Señor, suélteme, que soy la policía.”
Hace apenas unos meses decidió comenzar también un proyecto personal a través de Instagram, creando una página de seguridad cotidiana enfocada en ayudar a la gente mediante pequeños consejos prácticos y fáciles de entender para el día a día.
Su intención es acercar la prevención y la seguridad a cualquier persona de forma sencilla, especialmente al público femenino, ya que considera que muchas mujeres sienten inseguridad en determinadas situaciones cotidianas. Aunque deja claro que la seguridad es cosa de todos y que cualquiera puede aplicar medidas de prevención útiles en su vida diaria.
Todo ese proyecto gira alrededor de una frase que define perfectamente su filosofía y su manera de entender la seguridad:
“Tu seguridad no es negociable.”
PREGUNTAS
Diario Blue: ¿Qué fue lo que te llevó a dar consejos de seguridad en redes sociales y qué buscas transmitir realmente a la gente?
Laura Viera: Necesitaba dar un paso más en mi vocación de servicio y por eso decidí transmitir mis conocimientos y experiencia a todos y, más concretamente, a las mujeres.
Diario Blue: ¿Qué ha sido lo más duro emocionalmente que te ha tocado gestionar como policía?
Laura Viera: El fallecimiento de un compañero en accidente de tráfico estando fuera de servicio. Los compañeros de Mossos d’Esquadra de tráfico se acercaron a nuestra comisaría para comunicar que un vecino de Pineda, donde yo trabajaba, había fallecido en un accidente de moto y necesitaban consultar los datos del padrón para localizar a la familia.
Cuando nos dijeron la identidad de la persona no lo podíamos creer. Era nuestro compañero. Un hombre joven que dejaba mujer y tres hijos. Fue muy duro. Y otro hecho similar, y aún más terrible, fue el suicidio de otro compañero que, estando en su casa, se pegó un tiro con su arma reglamentaria delante de su mujer.
Diario Blue: ¿Qué lección te han enseñado los ciudadanos que más te ha marcado a nivel humano?
Laura Viera: Que incluso en las situaciones más difíciles y dolorosas siempre hay buenas personas en el mundo, y que por ellas vale la pena esta profesión.
Diario Blue: Después de 27 años de servicio, ¿qué parte de Laura ha cambiado más gracias a la calle?
Laura Viera: Aprender a apreciar, valorar y agradecer todo lo que nos ha dado la vida, y disfrutarlo con pasión. Porque esta puede cambiar en un minuto para siempre.
Diario Blue: Como mujer policía, ¿crees que has tenido que demostrar más en determinados momentos de tu carrera?
Laura Viera: Con mis compañeros nunca he tenido esa sensación, siempre me han tratado como “uno más”. Con los ciudadanos, en alguna ocasión sí.
Y te pongo ejemplos. Pones una multa de estacionamiento y el señor viene a comisaría a quejarse. Sales a atenderlo y lo primero que dice es: “Encima, una mujer tenía que ser”.
En otra ocasión, con un detenido en el coche, me soltó: “Tú te callas que eres una mujer”.
O en una intervención donde un individuo dijo: “Contigo no quiero hablar, quiero hablar con un compañero”.
Para mí no dejan de ser anécdotas, porque tengo claro que soy agente de la autoridad y en ese momento mando yo, les guste más o menos.
Diario Blue: ¿Alguna vez has llegado a casa después de un servicio y te has quedado en silencio pensando en todo lo vivido?
Laura Viera: Muchas veces.
Recuerdo un aviso de un chico de 24 años que decidió acabar con su vida tirándose al tren, dejando su DNI en el lugar para poder ser identificado. Quedó hecho añicos.
También un día en el que los vecinos alertaron de que se escuchaba a alguien agonizando en el piso de arriba. Al llegar descubrimos que el marido, o pareja, había lanzado a la mujer por el balcón. Bajó a recogerla, la dejó tirada en el suelo del pasillo y se fue a dormir tranquilamente.
Son situaciones que no se olvidan.
Diario Blue: Si pudieras hablar con aquella Laura de 22 años que empezaba perdida y sin saber qué hacer con su vida, ¿qué le dirías hoy?
Laura Viera: Aquella Laura se creía que podía cambiar el mundo. Ahora, con toda la experiencia, sé que no puedo cambiar el mundo, pero sí hacer un poco mejor la vida de otras personas, aportando nuestro pequeño grano de arena a través de nuestra honorable profesión.
Diario Blue: Después de tantos años de servicio, ¿qué significa hoy para ti vestir el uniforme?
Laura Viera: Significa orgullo, responsabilidad y vocación. Después de tantos años sigo sintiendo respeto cada vez que me pongo el uniforme. Porque más allá de una profesión, esto forma parte de quién soy.
De sangre azul de corazón.
Porque tu seguridad no es negociable.
Detrás de cada uniforme existen historias que pocas veces llegan a conocerse de verdad. Historias de vocación, sacrificio, noches interminables, decisiones difíciles y momentos que dejan huella para siempre. La historia de Laura Viera es una de ellas.
Después de 27 años de servicio, Laura no solo continúa sintiendo orgullo por vestir el uniforme, sino que mantiene intacta esa necesidad de ayudar a los demás que ya tenía cuando apenas era una joven de 22 años buscando su camino en la vida. Una trayectoria marcada por la calle, el compañerismo, el aprendizaje constante y también por experiencias muy duras que terminan cambiando para siempre la manera de ver el mundo.
A lo largo de esta entrevista nos ha mostrado la parte más humana de la profesión: el dolor de perder compañeros, las situaciones que se quedan grabadas en silencio al volver a casa, el peso emocional que muchas veces nadie ve y esa realidad que solo entienden quienes viven la calle desde dentro.
Pero también nos ha recordado algo importante: que incluso en medio de las peores situaciones siguen existiendo personas por las que vale la pena continuar. Y quizá ahí está realmente el sentido de esta profesión.
Desde Periódico Policial queremos agradecer enormemente a Laura por su cercanía, sinceridad y por compartir con nosotros una parte tan personal de su vida y de su experiencia dentro de la Policía Local.
Además de su labor policial, Laura ha decidido dar un paso más en su vocación de servicio creando un proyecto de seguridad cotidiana a través de redes sociales, donde comparte consejos de prevención, seguridad y concienciación para ayudar a la gente en su día a día, especialmente a muchas mujeres que en ocasiones viven determinadas situaciones con inseguridad.
Porque la prevención también salva. Porque informar también ayuda. Y porque muchas veces un simple consejo puede marcar la diferencia.
Podéis seguir su contenido en Instagram:
@seguridadcotidiana.laurava
De sangre azul de corazón.
Porque tu seguridad no es negociable.
“Pensaba que podía cambiar el mundo”: la historia real de una policía local después de 27 años en la calle
Laura Viera habla en Diario Blue sobre la vocación, las heridas emocionales que deja la profesión, el compañerismo, la realidad de la calle y su proyecto de seguridad cotidiana en redes sociales.

