El dispositivo policial desplegado en Ceuta ante la presión migratoria ha provocado las quejas de organizaciones sindicales por las condiciones laborales, sanitarias y de alojamiento que estarían soportando algunos de los agentes enviados a la ciudad autónoma como refuerzo.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha puesto especialmente el foco en la situación de los miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP), reclamando mejoras en aspectos que van desde el alojamiento y las dietas hasta el suministro de agua durante los servicios.
Las denuncias se producen, además, en un contexto marcado por la aparición de casos de sarna entre personal participante en el dispositivo, una circunstancia que ha aumentado la preocupación por las condiciones sanitarias de los efectivos.
Casos de sarna entre policías, militares y un guardia civil
Según la información conocida, inicialmente se detectaron casos de sarna entre militares y miembros de la Policía Nacional. Posteriormente se habría confirmado también un caso entre efectivos de la Guardia Civil, mientras que algunos internos de la prisión de Mendizábal permanecerían bajo sospecha.
Los representantes policiales siguen igualmente con atención la situación ante antecedentes recientes relacionados con otras enfermedades, entre ellas la tuberculosis.
La portavoz del SUP, Ana Alarcón, ha advertido sobre las consecuencias que pueden tener la convivencia estrecha y las condiciones de los alojamientos cuando existe una enfermedad contagiosa entre los efectivos.
Uno de los policías afectados por sarna ya habría sido trasladado hasta su provincia de origen, donde puede continuar el correspondiente seguimiento médico.
Hasta ocho policías compartiendo habitación
Las condiciones de alojamiento constituyen otro de los puntos centrales de las reclamaciones.
Parte de los efectivos de la UIP desplazados a Ceuta fueron alojados inicialmente en dependencias militares, llegando a compartir habitaciones de siete u ocho personas con un único cuarto de baño.
Desde el SUP reconocen la colaboración del estamento militar al facilitar sus instalaciones para alojar a los agentes. Sin embargo, cuestionan que esas dependencias sean adecuadas para una estancia de estas características debido a su antigüedad, ventilación y condiciones de habitabilidad.
El problema se agrava por las dificultades existentes para trasladar a los policías a establecimientos hoteleros durante uno de los periodos del año con mayor demanda.
48 euros diarios para encontrar alojamiento en agosto
El sindicato vincula directamente esta situación con las cantidades establecidas para cubrir los gastos de los agentes desplazados.
Según denuncia, las dietas por desplazamiento llevan aproximadamente dos décadas sin actualizarse y la cantidad disponible para alojamiento se sitúa en 48 euros diarios.
Encontrar una habitación por ese importe en Ceuta durante agosto, con una elevada ocupación hotelera y precios propios de temporada alta, resulta especialmente complicado.
Esta diferencia entre la cantidad asignada y el coste real del alojamiento estaría provocando que algunos policías tengan que asumir personalmente parte del gasto mientras permanecen desplazados por necesidades del servicio.
Las reclamaciones ya han sido trasladadas al Ministerio del Interior. Según la información publicada, la Administración habría planteado establecer compensaciones extraordinarias que permitan trasladar a los efectivos a hoteles.
El SUP, sin embargo, reclama que esas soluciones se concreten cuanto antes.
De jornadas de hasta 16 horas a turnos de ocho o nueve
Las condiciones durante el servicio constituyen otro de los motivos de protesta.
En las primeras fases del dispositivo se habrían registrado jornadas que alcanzaron las 16 horas. La posterior llegada de nuevos efectivos permitió reducir esa carga y establecer turnos de aproximadamente ocho o nueve horas.
Uno de los lugares mencionados en relación con estas condiciones es la playa del Trampolín, donde los policías realizan servicios en puntos fijos.
Temperaturas de 40 grados y problemas con el suministro de agua
Las elevadas temperaturas han añadido una dificultad adicional al despliegue.
El sindicato asegura que algunos efectivos han tenido que permanecer a pleno sol con temperaturas cercanas a los 40 grados sin disponer de un abastecimiento de agua suficiente durante el servicio.
La situación habría llevado a policías destinados en estos puntos a solicitar agua a los voluntarios de Cruz Roja presentes en el dispositivo.
Según la denuncia trasladada, la disponibilidad existente llegó a ser de una botella para cada dos policías.
Los sindicatos reclaman una respuesta inmediata
El conjunto de circunstancias ha llevado a los representantes policiales a reclamar una mejora urgente de las condiciones del despliegue y a pedir responsabilidades al Ministerio del Interior y a su titular por la gestión del operativo.
Las reivindicaciones abarcan tanto la prevención de riesgos sanitarios como unas condiciones adecuadas de descanso, la actualización de las cantidades destinadas al alojamiento y la disponibilidad de recursos básicos durante las jornadas de trabajo.
La situación adquiere especial relevancia por tratarse de efectivos desplazados hasta Ceuta para reforzar la seguridad y la vigilancia de la frontera en un periodo de elevada presión sobre los servicios desplegados en la ciudad autónoma.
Esta información ha sido elaborada por Periódico Policial a partir de la noticia publicada por El Faro de Ceuta, que recoge información de COPE, así como las denuncias trasladadas por representantes del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

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