La Policía Local ha incorporado nuevos dispositivos electrónicos TASER y cámaras corporales (body cam) con el objetivo de mejorar la seguridad de los agentes durante las intervenciones y reforzar la protección tanto de los policías como de la ciudadanía.
La adquisición de estos nuevos medios forma parte del proceso de modernización del equipamiento policial y pretende dotar a los agentes de herramientas más eficaces para afrontar actuaciones que puedan presentar situaciones de riesgo, aumentando las garantías de seguridad en intervenciones especialmente complejas.
Dispositivos para reducir el riesgo en las intervenciones
Los nuevos dispositivos TASER son herramientas de incapacitación temporal que funcionan mediante una descarga eléctrica controlada, permitiendo inmovilizar a una persona durante un tiempo limitado.
Su finalidad es ofrecer a los agentes una alternativa en aquellas actuaciones en las que exista una amenaza o una resistencia grave, posibilitando el control de la situación sin necesidad de recurrir, en determinadas circunstancias, a medios de mayor lesividad.
Su utilización estará limitada a los supuestos previstos en los protocolos policiales y siempre conforme a la legislación vigente, con el objetivo de proteger la integridad física de los propios agentes, de los ciudadanos y de terceras personas.
Cámaras corporales para aportar mayor transparencia
Junto a los dispositivos TASER, la Policía Local incorpora también cámaras corporales, que permitirán registrar las actuaciones realizadas por los agentes durante sus intervenciones.
Estos sistemas de grabación constituyen una herramienta de apoyo operativo que facilita la documentación objetiva de los hechos, mejora la seguridad jurídica de los policías y favorece una mayor transparencia en el desarrollo de los procedimientos.
El uso de estos dispositivos se realizará respetando en todo momento la normativa vigente en materia de protección de datos y las garantías legales aplicables.
Formación específica para todos los agentes
La entrada en servicio de este nuevo equipamiento ha ido acompañada de un programa de formación específico dirigido a los agentes que harán uso de estos dispositivos.
Durante las sesiones formativas se han abordado aspectos relacionados con el manejo técnico de los equipos, los protocolos de actuación, los criterios para su utilización y las pautas necesarias para garantizar un empleo seguro, responsable y ajustado a la legislación.
Modernización del equipamiento policial
La incorporación de estos recursos supone un nuevo avance en la modernización de los medios materiales de la Policía Local, reforzando su capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo y mejorando las condiciones de seguridad en las que los agentes desarrollan su trabajo.
Con esta medida también se busca ofrecer una atención más eficaz y segura a la ciudadanía, apostando por intervenciones más profesionales, garantistas y adaptadas a las necesidades actuales del servicio policial.
