La Policía Local de La Bisbal d’Empordà atraviesa, según denuncian los representantes sindicales del cuerpo, una de las situaciones más delicadas de los últimos años. Tras más de un año de negociaciones con el gobierno municipal para renovar el convenio colectivo, los sindicatos afirman que no se ha producido ningún avance significativo y que continúa sin existir un acuerdo que permita mejorar las condiciones laborales de la plantilla y garantizar un servicio adecuado a la ciudadanía.
Los representantes de los trabajadores sostienen que el conflicto laboral sigue sin resolverse y que la situación interna del cuerpo se ha deteriorado progresivamente, afectando tanto a los agentes como al funcionamiento del servicio policial.
Una plantilla con un 90 % de agentes interinos
Uno de los aspectos que más preocupa a los sindicatos es la composición actual de la plantilla. Según denuncian, el 90 % de los efectivos son agentes interinos, una circunstancia que, a su juicio, refleja la falta de estabilidad estructural del cuerpo.
A ello se suma que, en los últimos seis meses, seis agentes de carrera han abandonado la Policía Local, una situación que, según los representantes sindicales, no tenía precedentes en el municipio.
Los trabajadores consideran que estas salidas suponen una importante pérdida de experiencia y conocimiento, además del coste económico que implican los procesos de selección, formación e incorporación de nuevos efectivos.
Falta de mando y escasez de efectivos
Los sindicatos también denuncian problemas en la estructura de mando del cuerpo. Según explican, actualmente las funciones de jefe de la Policía Local son asumidas por un cabo, al no existir una jefatura con la categoría correspondiente para dirigir el servicio.
Asimismo, aseguran que la falta de personal ha obligado en diversas ocasiones a prestar servicio con solo uno o dos agentes por turno para atender a una población cercana a los 13.000 habitantes.
Incluso afirman que, en determinados turnos, la comisaría ha permanecido cerrada por no disponer de efectivos suficientes.
Según los representantes sindicales, esta situación reduce considerablemente la capacidad de respuesta ante emergencias, altercados, incidencias y eventos multitudinarios, especialmente durante el verano, cuando aumenta la población y la demanda de servicios policiales.
Críticas a la gestión municipal
Los representantes de los trabajadores también critican que el alcalde de La Bisbal d’Empordà, Òscar Aparicio (PSC), haya trasladado públicamente una imagen de normalidad que, según sostienen, no se corresponde con la realidad que vive la plantilla.
Además, denuncian que el parque móvil operativo se ha reducido a dos vehículos patrulla, uno de ellos con más de diez años de antigüedad, y afirman que el gobierno municipal ha intentado modificar el calendario laboral de los agentes para adaptarlo a sus propios criterios organizativos.
El incendio del Baix Empordà agrava el malestar
El malestar interno se ha intensificado este viernes coincidiendo con el importante incendio forestal declarado en el Baix Empordà.
Según explican fuentes policiales consultadas por Girona Notícies, varios agentes que se encontraban fuera de servicio se ofrecieron voluntariamente para incorporarse al dispositivo de emergencia y colaborar en las labores de coordinación y seguridad.
Sin embargo, esas mismas fuentes aseguran que desde el mando se les comunicó que solo había dos vehículos patrulla disponibles, lo que impedía movilizar a más efectivos pese a contar con agentes dispuestos a intervenir.
Los representantes sindicales consideran que este episodio pone de manifiesto la falta de recursos materiales que arrastra el cuerpo desde hace años.
Según las fuentes consultadas por Girona Notícies, anteriormente se retiraron dos motocicletas y un vehículo patrulla al considerarse que no eran necesarios, una decisión que ahora, aseguran, limita gravemente la capacidad de respuesta ante emergencias de gran magnitud.
Reclaman soluciones urgentes
Los sindicatos sostienen que disponer de agentes preparados pero no poder movilizarlos por falta de medios materiales evidencia las carencias organizativas y operativas de la Policía Local.
Por ello, reclaman al Ayuntamiento una mayor transparencia, voluntad real de diálogo y la adopción urgente de medidas que permitan reforzar la plantilla, estabilizar el cuerpo policial y mejorar sus condiciones laborales.
Finalmente, defienden que la seguridad ciudadana debe quedar al margen de la confrontación política y reclaman una planificación a largo plazo que permita consolidar una plantilla estable, suficiente y dimensionada para las necesidades del municipio, además de aprobar un nuevo convenio colectivo que reconozca el trabajo que los agentes desempeñan durante todo el año.
