El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado este jueves un nuevo refuerzo policial en Ceuta con la llegada de una veintena de agentes de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, cuyo cometido será agilizar los trámites necesarios relacionados con la situación administrativa y, en su caso, la expulsión de los migrantes que permanecen irregularmente en la ciudad autónoma.
Estos especialistas se suman al equipo de seis agentes de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER) desplazado a Ceuta pocas horas después del inicio de la crisis migratoria del pasado 30 de julio. Su labor consiste en apoyar a la plantilla ceutí en las tareas de filiación, reseña y documentación de los adultos para tramitar su devolución a Marruecos cuando corresponda.
Según las cifras trasladadas, todavía permanecen en Ceuta alrededor de 5.000 migrantes en situación irregular.
“El que esté en situación de irregularidad va a ser devuelto a la mayor brevedad”, ha afirmado Marlaska.
El ministro ha asegurado además que estas personas no permanecerán en Ceuta, no serán trasladadas a la Península ni serán regularizadas, salvo aquellos supuestos que correspondan a casos excepcionales de máxima vulnerabilidad.
Marlaska ha explicado que el objetivo es trasladar también un mensaje a quienes pretendan llegar irregularmente a las ciudades autónomas para que no recurran a las mafias que ponen en riesgo sus vidas.
Cifras de la entrada del 30 de julio
Inicialmente, Interior había situado en 72.000 el número de personas que entraron durante aquella jornada, indicando que aproximadamente 70.000 regresaron a Marruecos durante los días posteriores.
Sin embargo, fuentes gubernamentales han comenzado a elevar la estimación inicial hasta las 80.000 personas, una cifra que se aproxima a la defendida por el presidente de Ceuta, Juan José Vivas.
También se ha producido una variación en la estimación de las personas que permanecen en la ciudad: anteriormente se había hablado de unas 2.000, mientras que ahora Marlaska sitúa la cifra en aproximadamente 5.000.
El ministro ha señalado además que se han concluido alrededor de 500 expedientes de solicitud de asilo, cuya mayoría habría sido desestimada, y ha cifrado en 1.898 los menores tutelados.
Otros 45 agentes para reforzar la seguridad ciudadana
El refuerzo policial anunciado no se limita a los especialistas en Extranjería. Interior también enviará a Ceuta 45 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) procedentes de las plantillas de Madrid, Alicante y Sevilla.
Estos policías, especializados en prevención de la delincuencia y mantenimiento del orden público, reforzarán la presencia policial en las calles.
El despliegue se produce después de las quejas expresadas en la ciudad sobre un supuesto aumento de la delincuencia tras la entrada masiva.
Según la información facilitada, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía detalló que los juzgados de Ceuta habían enviado a prisión en los últimos días a nueve migrantes llegados durante la entrada masiva, investigados como presuntos autores de distintos delitos.
Entre ellos figuran dos personas acusadas de sendas agresiones sexuales a menores de edad que también habían llegado a Ceuta el 30 de julio. Asimismo, los jueces habrían acordado la expulsión de otros dos migrantes por diferentes delitos.
Marlaska ha reiterado que ha dado instrucciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para que, cuando un migrante en situación irregular sea detenido por la comisión de hechos delictivos, se solicite autorización judicial para proceder a su expulsión inmediata, cuando legalmente corresponda.
Marlaska destaca la colaboración de Marruecos
Durante su comparecencia, el titular de Interior también ha destacado la que considera una “colaboración extraordinaria, excepcional” de Marruecos y ha defendido la fortaleza de las relaciones entre Madrid y Rabat.
Según Marlaska, esta cooperación permitió que más del 90 % de las personas que entraron irregularmente en Ceuta el 30 de julio regresaran a Marruecos durante las siguientes 24 horas.
El ministro también ha rechazado que la situación haya supuesto un incremento de la amenaza yihadista y ha asegurado que las autoridades están vigilando y monitorizando a las personas que entraron.
Un amplio despliegue policial desde el inicio de la crisis
El refuerzo anunciado ahora se suma al dispositivo desplegado desde el comienzo de la crisis. El mismo día de la entrada masiva, Interior envió cerca de 350 agentes para apoyar a las plantillas de Policía Nacional y Guardia Civil de Ceuta.
Según los datos recogidos, actualmente hay en la ciudad 880 policías nacionales, 270 más de lo habitual, y 714 guardias civiles, 200 más.
La Policía Nacional desplazó inicialmente un equipo especializado en Extranjería y cinco equipos de las Unidades de Intervención Policial (UIP), con 225 agentes, procedentes de Sevilla, Málaga y Madrid, destinados principalmente a tareas de seguridad ciudadana.
A estos efectivos se sumaron el grupo de la UIP y los agentes de la UPR destinados habitualmente en Ceuta, cuyos integrantes han doblado turnos para mantener la presencia policial.
Posteriormente se incorporaron otros 45 agentes de la UIP y seis efectivos de la Comisaría General de Información, especializada, entre otras funciones, en la lucha antiterrorista.
Refuerzo de la Guardia Civil por tierra, mar y aire
Por su parte, la Guardia Civil desplazó tres pelotones, con un total de 60 agentes, para reforzar la vigilancia fronteriza junto a los efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) destinados permanentemente en Ceuta.
Otros 160 guardias civiles procedentes de diferentes unidades de Andalucía fueron destinados a tareas de seguridad ciudadana. Según la información facilitada, estas actuaciones han contado además con el apoyo de 2.000 miembros de las Fuerzas Armadas destinados en la ciudad autónoma.
El dispositivo marítimo también fue reforzado debido a que parte de las entradas se produjeron por el agua, bordeando el espigón de El Tarajal.
La Guardia Civil desplazó dos grupos de buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), integrados por ocho efectivos, además del buque Duque de Ahumada, el de mayor tamaño del instituto armado, con una dotación de 12 guardias civiles.
El Servicio Marítimo dispone permanentemente en Ceuta de dos embarcaciones medias y cuatro embarcaciones tipo zodiac. Posteriormente se incorporaron cinco patrones de embarcación, tres marineros-mecánicos y pilotos de drones, mientras que el Servicio Aéreo fue reforzado con un helicóptero.
Además, la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, dio instrucciones para que no se concedieran nuevas vacaciones, permisos ni licencias a los agentes destinados en Ceuta y Melilla ante la situación operativa provocada por el incremento de la presión migratoria irregular en ambas ciudades autónomas.
Fuente: El País.

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