Periódico Policial – La creación de una unidad canina para la Policía Local de Llançà ha abierto un debate municipal sobre las prioridades del cuerpo, que durante 2024 y 2025 registró 21 bajas, ceses, renuncias o finalizaciones de nombramientos, de acuerdo con los informes municipales solicitados por ERC.
La cifra no corresponde a incapacidades temporales ni a ausencias por enfermedad. Incluye movimientos laborales como renuncias voluntarias, extinciones contractuales, ceses y agentes que dejaron de prestar servicio en el municipio durante esos dos años.
La elevada rotación ha generado preocupación en el grupo republicano, que considera necesario consolidar los recursos humanos antes de ampliar las capacidades policiales con nuevas herramientas.
Una unidad canina para prevenir el tráfico de drogas
La propuesta para constituir una unidad canina fue debatida en el pleno municipal del mes pasado y quedó aprobada inicialmente con nueve votos favorables y dos abstenciones.
El servicio estará orientado principalmente a la prevención y detección del tráfico de sustancias estupefacientes, además de apoyar diferentes tareas relacionadas con la seguridad ciudadana.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Josep Ortiz de Zarate i Perals, defendió que la iniciativa puede convertirse en un recurso útil para Llançà y contribuir a reforzar la respuesta ante la venta de drogas y otros problemas de convivencia.
El Ayuntamiento ya dispondría de la persona que será propietaria y responsable del perro. El siguiente paso será formalizar un convenio que determine el funcionamiento de la unidad y las obligaciones asumidas por ambas partes.
Al tratarse de una aprobación inicial, el reglamento deberá permanecer en exposición pública durante 30 días. También tendrá que publicarse en el Boletín Oficial de la Provincia, en el tablón municipal y en los canales de comunicación del consistorio.
Apoyo de Alternativa per Llançà y abstención de ERC
Alternativa per Llançà votó a favor. Su portavoz, Claudio Grande, argumentó que invertir en seguridad constituye una medida positiva para el municipio.
ERC se abstuvo, aunque dejó claro que no rechaza la creación de la unidad canina ni la incorporación de otros recursos tecnológicos, como los drones anunciados recientemente.
Su posición se centra en la necesidad de garantizar primero una plantilla suficiente, estable y capaz de asumir con continuidad los servicios diarios.
Durante el debate, la formación reveló que la documentación facilitada por el propio Ayuntamiento recoge más de 21 movimientos de salida en la Policía Local durante 2024 y 2025.
Para los republicanos, esa cantidad demuestra que el cuerpo no está logrando consolidar a sus profesionales y afronta un nivel de rotación excesivo.
El coste de seleccionar y formar agentes que después abandonan
ERC también advirtió del impacto económico que genera la sucesión de incorporaciones y salidas.
Cada procedimiento de selección, contratación y preparación supone una inversión pública. Cuando un policía deja el servicio y debe ser sustituido, el Ayuntamiento tiene que iniciar nuevas gestiones y destinar más recursos a la formación de otra persona.
El grupo municipal considera que esta dinámica incrementa el gasto y dificulta la creación de equipos estables, con experiencia acumulada y conocimiento del territorio.
Nueve de las 23 plazas estructurales figuraban vacantes
La plantilla presupuestaria municipal de 2026 contempla 23 puestos policiales estructurales:
- Una plaza de subinspector.
- Una de sargento.
- Tres de cabo.
- Dieciocho de agente.
En el momento de aprobarse definitivamente el presupuesto, nueve puestos constaban como vacantes.
Las plazas sin cubrir eran la de subinspector, la de sargento, dos de los tres puestos de cabo y cinco de los dieciocho correspondientes a agentes.
Esto implica que, sobre el papel, únicamente aparecían como no vacantes trece plazas de agente y una de cabo.
Estas cifras no permiten conocer con exactitud cuántos efectivos se encuentran actualmente operativos. La Policía Local puede disponer de personal interino, nombramientos temporales o agentes en comisión de servicio que no quedan reflejados de la misma manera en la relación estructural.
Los datos tampoco incluyen posibles incapacidades temporales ni otras ausencias circunstanciales.
Cuatro auxiliares previstos para el refuerzo de verano
La planificación municipal incorpora además cuatro plazas de auxiliar destinadas a reforzar el servicio durante un periodo de cuatro meses en verano.
Los cuatro puestos figuraban inicialmente vacantes, por lo que la documentación disponible tampoco permite confirmar cuántos auxiliares han terminado incorporándose al dispositivo estival.
Cinco plazas convocadas para cubrir vacantes ya existentes
El Ayuntamiento ha puesto en marcha un proceso selectivo para cubrir cinco plazas de agente de la Policía Local, una de ellas reservada a mujeres.
El plazo de presentación de solicitudes finalizó el pasado 16 de julio, aunque todavía no consta publicada la relación provisional de personas admitidas ni el calendario de las pruebas.
Estas incorporaciones no supondrían ampliar la categoría de agente desde 18 hasta 23 puestos. Su finalidad sería ocupar las cinco vacantes ya incluidas en la plantilla municipal.
Por tanto, el proceso permitiría completar los puestos presupuestados, pero no incrementaría el número estructural aprobado para esta escala.
Sin datos públicos definitivos sobre la bolsa de interinos
El consistorio también convocó una bolsa de trabajo para agentes interinos. La prueba correspondiente se celebró el 29 de mayo.
Hasta el momento no consta públicamente cuántos aspirantes han superado definitivamente el procedimiento ni cuántos nombramientos se han formalizado a partir de esa bolsa.
ERC considera que la cobertura de las vacantes debe tramitarse con carácter prioritario, especialmente ante la futura entrada en funcionamiento de la nueva comisaría, una infraestructura reclamada desde hace años.
Nuevas herramientas frente a una plantilla pendiente de estabilización
El debate deja dos realidades simultáneas dentro de la Policía Local de Llançà.
Por una parte, el Ayuntamiento avanza en la incorporación de recursos como drones y una unidad canina para reforzar la prevención del tráfico de drogas y mejorar la seguridad ciudadana.
Por otra, el cuerpo continúa condicionado por numerosas salidas, puestos estructurales sin cubrir y dificultades para consolidar una plantilla permanente.
ERC reclama que la modernización material vaya acompañada de una política de personal capaz de retener a los agentes, completar los puestos presupuestados y garantizar la continuidad de los servicios.
Esta información ha sido elaborada a partir de una publicación de Girona Notícies.

Comentarios
Participa con respeto. Los comentarios pueden ser revisados antes de publicarse.
Todavía no hay comentarios publicados. Puedes ser la primera persona en participar.