La Guardia Civil, en colaboración con la Gendarmería Real Marroquí, ha logrado frustrar un importante intento de introducción de droga a través del Estrecho de Gibraltar tras intervenir un total de 121 fardos de hachís con un peso aproximado de 4.777 kilogramos. La actuación fue el resultado de una compleja operación coordinada que movilizó recursos marítimos, aéreos y terrestres para impedir la huida de una embarcación utilizada presuntamente por organizaciones dedicadas al narcotráfico.
La intervención comenzó cuando los sistemas de vigilancia detectaron una embarcación semirrígida de alta velocidad navegando de forma sospechosa por aguas del Estrecho. Tras analizar sus movimientos, rumbo y velocidad, los agentes apreciaron indicios compatibles con una actividad relacionada con el tráfico de drogas, por lo que se activó un dispositivo de seguimiento.
De inmediato se desplegaron medios del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que iniciaron la persecución directa de la embarcación, así como recursos del Servicio Aéreo para apoyar las labores de vigilancia desde el aire y coordinar el operativo.
Según la información facilitada, la embarcación perseguida era una semirrígida tipo “go fast”, un tipo de nave frecuentemente utilizado por las redes de narcotráfico debido a su elevada velocidad y capacidad para transportar importantes cantidades de droga.
Durante la huida, los tripulantes realizaron diversas maniobras evasivas con el objetivo de dificultar el seguimiento policial. La presión ejercida por las patrulleras de la Guardia Civil obligó a los ocupantes a tomar decisiones desesperadas para intentar escapar.
En un intento por ganar velocidad y reducir peso, los narcotraficantes comenzaron a lanzar parte de la carga al mar. Mientras la persecución continuaba, los agentes del Servicio Aéreo fueron localizando desde el aire los fardos que iban siendo arrojados al agua, facilitando posteriormente su recuperación.
Paralelamente, las unidades terrestres permanecieron desplegadas en distintos puntos estratégicos del litoral para cubrir posibles zonas de desembarco, ante la posibilidad de que la embarcación intentara alcanzar la costa y facilitar la huida de sus ocupantes.
Gracias a la coordinación entre los diferentes servicios de la Guardia Civil, fue posible recuperar durante esta primera fase de la operación un total de 32 fardos de hachís con un peso aproximado de 1.200 kilogramos.
La persecución continuó mientras la semirrígida se dirigía hacia aguas próximas a Marruecos. Ante esta situación, la Guardia Civil activó de forma inmediata los mecanismos de cooperación internacional existentes con la Gendarmería Real Marroquí, una colaboración considerada fundamental en la lucha contra las organizaciones criminales que operan a ambos lados del Estrecho.
La respuesta de las autoridades marroquíes fue inmediata. La Gendarmería Real desplegó sus medios marítimos para interceptar la embarcación y evitar que pudiera encontrar una vía de escape o completar el transporte de la droga.
La actuación coordinada de ambos cuerpos permitió cerrar el cerco sobre la semirrígida y mantener una presión constante sobre sus ocupantes. Como consecuencia de ello, los tripulantes se vieron obligados a desprenderse del resto de la carga que todavía transportaban a bordo.
Las patrullas marítimas marroquíes lograron recuperar otros 89 fardos de hachís, con un peso aproximado de 3.577 kilogramos, completando así la intervención de toda la droga transportada por la embarcación.
El balance final de la operación asciende a 121 fardos de hachís recuperados, con un peso conjunto cercano a las 4,8 toneladas, lo que supone uno de los alijos más relevantes intervenidos recientemente en el entorno del Estrecho de Gibraltar.
Desde la Guardia Civil destacan que esta actuación refleja la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en una zona estratégica como el Estrecho, donde las organizaciones criminales intentan aprovechar la proximidad geográfica entre ambos continentes para introducir grandes cantidades de droga.
La operación se enmarca dentro de los dispositivos permanentes que la Guardia Civil mantiene en el Campo de Gibraltar para combatir el tráfico de drogas y las actividades de las redes criminales dedicadas al narcotráfico. Asimismo, pone de relieve la estrecha colaboración existente entre las fuerzas de seguridad españolas y marroquíes para hacer frente a un fenómeno delictivo que trasciende fronteras.
Gracias a la actuación conjunta de ambos cuerpos, la droga no llegó a su destino y se logró frustrar una operación que habría permitido la introducción de casi cinco toneladas de hachís en el mercado ilegal.
La Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí frustran un alijo de casi 4.800 kilos de hachís en el Estrecho de Gibraltar
La operación conjunta permitió interceptar 121 fardos de droga tras una intensa persecución en la que participaron medios marítimos, aéreos y terrestres de ambos países.
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