La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal considerado de gran peligrosidad que, presuntamente, preparaba el asalto a otra organización dedicada al narcotráfico para apoderarse de una guardería de estupefacientes. La operación, denominada “Asher”, se ha saldado con nueve detenidos, 17 registros domiciliarios y la intervención de armas, dinero en efectivo, vehículos y abundante material utilizado por la organización.
Los registros se llevaron a cabo en las localidades sevillanas de Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra, Carmona, Utrera y Sevilla, donde los investigadores lograron desmantelar la infraestructura utilizada por el grupo.
La investigación comenzó tras localizar vehículos robados en Conil
Las pesquisas se iniciaron el pasado mes de noviembre, cuando la Policía Local de Conil de la Frontera (Cádiz) detectó que en una vivienda destinada al alquiler turístico podía ocultarse un vehículo sustraído.
Cuando los agentes acudieron al inmueble, los ocupantes recriminaron su presencia mientras advertían de que varias personas estaban huyendo por la parte trasera de la vivienda. Ante esta situación, se solicitó el apoyo de la Guardia Civil y de más efectivos de la Policía Local.
El registro permitió localizar dos vehículos robados con placas de matrícula falsas. Uno de ellos había sido completamente vaciado en su interior para aumentar su capacidad de carga, lo que, según los investigadores, evidenciaba que iba a ser utilizado para transportar grandes cantidades de droga robada a otra organización criminal.
Durante la inspección también fueron localizadas numerosas armas y municiones, entre ellas un fusil de asalto, una pistola, además de chalecos antibalas, balizas de seguimiento y diverso equipamiento policial. Estos hallazgos dieron origen a la operación “Asher”, dirigida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cádiz, a través de su Sección de Patrimonio.
Vinculados a un violento asalto a un joyero
Las investigaciones permitieron relacionar posteriormente al grupo con el violento asalto sufrido por un joyero en Arcos de la Frontera (Cádiz), donde la víctima sufrió lesiones de gravedad.
Ese robo ya había dado lugar a otra investigación, denominada “Qurtuba”, cuya fase de explotación se desarrolló durante el pasado mes de enero.
Los investigadores concluyeron que los integrantes de la organización utilizaron vehículos robados a los que cambiaron las placas de matrícula antes de desplazarse hasta Conil de la Frontera, donde alquilaron una vivienda aislada desde la que preparaban un golpe que les habría reportado importantes beneficios económicos.
Pretendían hacerse pasar por policías
Uno de los aspectos más relevantes de la investigación fue el hallazgo de abundante material policial y armamento, lo que llevó a los agentes a determinar que la organización planeaba hacerse pasar por miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para ejecutar el asalto a la guardería de droga.
Este método, conocido en el ámbito policial como “Policía Full”, consiste en utilizar prendas con distintivos policiales, rotativos luminosos y otros elementos para simular una actuación oficial y sorprender a las víctimas.
Según la investigación, tras apoderarse de los estupefacientes, la intención del grupo era distribuir posteriormente la droga entre distintas organizaciones dedicadas al tráfico de sustancias en zonas marginales de la capital sevillana.
Relacionados con un tiroteo en el que resultó herido un guardia civil
Las investigaciones también permitieron atribuir al grupo labores de seguridad en operaciones de alijo de organizaciones dedicadas al narcotráfico.
De hecho, uno de los detenidos está presuntamente implicado en el tiroteo registrado el pasado verano durante un alijo en la desembocadura del Guadalquivir, en la provincia de Cádiz, en el que un guardia civil resultó herido por arma de fuego.
Nueve detenidos y 17 registros
Ante la peligrosidad del grupo, el pasado 15 de junio la Guardia Civil desplegó un amplio dispositivo en distintos puntos de la provincia de Sevilla, incluyendo actuaciones en la barriada de Las Tres Mil Viviendas.
El operativo permitió practicar 17 registros domiciliarios y detener a nueve personas, entre ellas un menor de edad. Además, un décimo investigado, también menor, ya se encontraba ingresado en prisión.
Durante los registros fueron intervenidos más de 45.000 euros en efectivo, una pistola del calibre 9 milímetros, abundante munición, numerosos teléfonos móviles, joyas, relojes, tres turismos, una motocicleta y diversa documentación relacionada con las actividades investigadas.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo de Delitos contra el Patrimonio de la Guardia Civil de Cádiz y está dirigida por el Juzgado de Instrucción número 6 de Chiclana de la Frontera.
A los detenidos se les atribuyen, de forma provisional, los presuntos delitos de robo con violencia e intimidación, tráfico de armas, depósito de armas de guerra, tenencia ilícita de armas, delitos contra la salud pública, robo y hurto de vehículos, falsedad documental y desobediencia grave.

