Periódico Policial informa de que la Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal de carácter internacional dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La red captaba a mujeres vulnerables de Sudamérica mediante falsas ofertas de trabajo y, una vez llegaban a España, las obligaba a ejercer la prostitución para pagar supuestas deudas impuestas por la propia organización.
La operación ha culminado con la detención de 15 personas, catorce en la provincia de Barcelona y una en Tarragona, así como con la liberación de 24 mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente en distintos pisos prostíbulo de Cataluña.
A los detenidos se les atribuyen delitos relacionados con la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, prostitución coactiva, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la salud pública.
Una denuncia permitió destapar la organización
La investigación comenzó en diciembre de 2025 después de que una víctima denunciara la existencia de una organización que captaba mujeres sudamericanas en situación de vulnerabilidad económica y social mediante falsas ofertas de empleo difundidas principalmente a través de redes sociales.
Las víctimas recibían promesas de trabajo como cuidadoras de personas mayores en España. Sin embargo, al llegar al país descubrían que el verdadero objetivo era obligarlas a ejercer la prostitución en inmuebles controlados por la organización.
La organización preparaba toda la llegada a España
Los investigadores comprobaron que la red criminal organizaba completamente el viaje de las víctimas.
Los integrantes adquirían los billetes de avión, realizaban reservas hoteleras, contrataban seguros médicos, facilitaban dinero en efectivo y daban instrucciones precisas para superar los controles fronterizos simulando una entrada legal como turistas.
Todo el proceso estaba diseñado para facilitar el traslado de las mujeres desde sus países de origen hasta Cataluña sin levantar sospechas.
Obligadas a prostituirse para pagar una deuda de hasta 5.000 euros
Una vez en España, las víctimas eran trasladadas a diferentes pisos ubicados en las provincias de Barcelona y Tarragona, donde comenzaba su explotación.
La organización les imponía una deuda que podía alcanzar los 5.000 euros, obligándolas a ejercer la prostitución hasta saldar esa cantidad.
Además de controlar completamente su actividad, la red fijaba las tarifas de los servicios sexuales, organizaba las citas con los clientes, supervisaba los pagos y mantenía un estricto control sobre los ingresos obtenidos.
Amenazas contra las víctimas y sus familias
Durante la investigación, la Policía Nacional comprobó que la organización utilizaba numerosas líneas telefónicas y aplicaciones de mensajería para coordinar los traslados de las mujeres, gestionar los pisos donde eran explotadas y publicar anuncios en páginas web especializadas en servicios sexuales.
Los investigadores también acreditaron que la organización ejercía una fuerte presión psicológica sobre las víctimas mediante amenazas dirigidas tanto contra ellas como contra sus familiares residentes en sus países de origen, con el objetivo de impedir que abandonaran la actividad o denunciaran los hechos.
Seis registros y 15 detenidos
La fase operativa concluyó con la realización simultánea de seis entradas y registros en Cataluña.
Cinco de ellos se llevaron a cabo en pisos utilizados para la explotación sexual de las víctimas.
Durante la operación fueron detenidos los 15 integrantes de la organización y se logró liberar a 24 mujeres que estaban siendo explotadas en esos inmuebles.
Más de 116.000 euros ocultos y abundante documentación
En los registros, los agentes localizaron 116.720 euros en efectivo, ocultos en compartimentos de muy difícil acceso.
Para recuperar parte del dinero fue necesario desmontar muebles, fracturar diferentes enseres e incluso abrir zonas de las paredes donde la organización escondía el efectivo.
Además, la Policía Nacional intervino numerosos teléfonos móviles, tablets y dispositivos electrónicos utilizados para captar víctimas, gestionar los servicios sexuales y coordinar la actividad de la organización.
Los agentes también localizaron abundante documentación económica y contable, entre la que figuraban contratos de alquiler de los inmuebles utilizados para la explotación, justificantes de transferencias nacionales e internacionales, resguardos bancarios y documentos relacionados con el movimiento del dinero entre los miembros del grupo.
Asimismo, fueron incautadas numerosas libretas y cuadernos con anotaciones manuscritas en las que aparecían referencias a tarifas, servicios sexuales, pagos y registros contables vinculados a la actividad ilícita.
Drogas, potenciadores sexuales y un arma prohibida
Durante los registros también fueron halladas diversas sustancias estupefacientes, entre ellas envoltorios con polvo blanco compatible con cocaína y una bolsa con cogollos de marihuana.
La Policía Nacional intervino igualmente comprimidos y pastillas de estimulación sexual, documentación relacionada con envíos de dinero, resguardos de operaciones efectuadas mediante datáfono y un arma prohibida, consistente en una llave de pugilato equipada con un dispositivo de descarga eléctrica.
Además, se incautó diversa documentación personal y administrativa utilizada por la organización en el desarrollo de su actividad.
La lucha contra la trata de seres humanos
Esta operación se enmarca dentro de las actuaciones permanentes de la Policía Nacional para combatir la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
El cuerpo recuerda que mantiene operativo el teléfono 900 10 50 90 y el correo electrónico trata@policia.es, habilitados para facilitar denuncias y aportar información de forma anónima y confidencial, sin que la llamada quede reflejada en la factura telefónica.
