Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una finca ubicada en Malagón (Ciudad Real) en la que funcionaba un importante cultivo de marihuana y donde también se encontraban numerosos animales viviendo en condiciones incompatibles con su bienestar.
La operación ha culminado con la detención de dos personas, a quienes se les atribuyen presuntos delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, tenencia ilícita de armas, delito contra la flora y la fauna y maltrato animal.
Una investigación iniciada por un gran cultivo de cannabis
La investigación comenzó tras recibirse diversas informaciones que apuntaban a la existencia de una plantación de marihuana de grandes dimensiones en una finca del municipio.
Las primeras pesquisas permitieron localizar la parcela y comprobar que en ella existían varios cultivos al aire libre y distintas construcciones que, presuntamente, ocultaban plantaciones interiores.
Con autorización judicial, el pasado 30 de junio se llevó a cabo la entrada y registro en la finca.
Una veintena de animales rescatados
Durante la inspección, los agentes localizaron 22 animales vivos en deficientes condiciones higiénico-sanitarias.
Entre ellos se encontraban:
- 14 perros (11 galgos y 3 teckels).
- Tres terneros.
- Tres walabíes, un marsupial similar a un canguro de pequeño tamaño.
- Dos corzos.
Los investigadores comprobaron que estos animales convivían con varios cadáveres en avanzado estado de descomposición.
En la finca fueron hallados los restos de un ternero, tres corzos, dos perros y cientos de pollos muertos, que, según la investigación, eran utilizados para alimentar a los perros arrojándoles bolsas con aves ya fallecidas.
Además, ninguno de los animales disponía de la documentación legal correspondiente.
Atención veterinaria y traslado de los animales
Ante la situación detectada, la Policía Nacional solicitó la intervención de los servicios veterinarios de la Diputación Provincial de Ciudad Real, que realizaron una primera valoración del estado de los animales y les prestaron atención inmediata.
Posteriormente, la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha coordinó su traslado a diferentes centros especializados.
Los 14 perros fueron derivados a la protectora de animales de Malagón; los corzos fueron trasladados a la granja cinegética de Almodóvar del Campo; y los walabíes quedaron bajo la custodia del parque zoológico y botánico Koki, en Toledo.
Seis plantaciones y un cultivo subterráneo
La finca albergaba un complejo destinado al cultivo intensivo de marihuana.
Los agentes localizaron:
- Cuatro plantaciones exteriores.
- Dos zonas de cultivo indoor.
- Una plantación subterránea de unos 200 metros cuadrados, que en ese momento permanecía inactiva tras haber sufrido una inundación.
La organización controlaba todo el proceso de producción de la droga, desde la siembra hasta el procesamiento final, disponiendo de semilleros, cultivos en distintas fases de crecimiento, un secadero y una máquina peladora de cogollos.
En total fueron intervenidas 841 plantas de cannabis, con un peso aproximado de 50 kilogramos, además de 150 plantas ya secas.
Enganches ilegales y armas
Todas las instalaciones recibían suministro eléctrico mediante varios enganches ilegales trifásicos, con un fraude estimado superior a 10.000 euros durante el último año.
Durante el registro también fueron intervenidos:
- 6.640 euros en efectivo.
- Una carabina de aire comprimido modificada para disparar munición del calibre 0.36.
- Una pistola detonadora.
Tras la operación, los dos detenidos quedaron investigados por los distintos delitos relacionados con la plantación de droga, el fraude eléctrico, la tenencia ilícita de armas y el estado en el que mantenían a los animales.

