La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal presuntamente dedicada a la comisión masiva de estafas informáticas y al posterior blanqueo del dinero obtenido, en una operación que ha terminado con 44 personas detenidas.
Los arrestados están investigados por los presuntos delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
Las pesquisas han permitido relacionar al entramado con al menos 146 víctimas y acreditar hasta el momento un perjuicio económico conjunto de más de 430.000 euros.
Para conseguir sus objetivos, la red recurría a diferentes técnicas de ingeniería social y fraude digital, desde campañas de vishing y smishing hasta falsos anuncios de alquiler de viviendas y ofertas fraudulentas de entradas para conciertos y otros eventos multitudinarios.
La investigación comenzó con una estafa de 0,5 Bitcoin
El origen de las actuaciones se remonta a mayo de 2024, cuando una víctima denunció haber sufrido una estafa informática por un importe de 0,5 Bitcoin (BTC).
Los investigadores comenzaron a seguir el recorrido de los fondos y detectaron que el dinero presuntamente obtenido mediante los fraudes era canalizado hacia cuentas bancarias y posteriormente convertido en criptoactivos, dificultando así el seguimiento de los beneficios ilícitos.
El avance de las pesquisas permitió descubrir una estructura que, según la investigación, operaba de manera estable, organizada y fuertemente jerarquizada, con diferentes integrantes especializados en funciones concretas.
Se hacían pasar por empleados de entidades bancarias
Una de las modalidades utilizadas eran las campañas de vishing dirigidas a clientes bancarios.
Los autores se hacían pasar presuntamente por trabajadores de las entidades con el objetivo de conseguir las credenciales de acceso de las víctimas.
El grupo también publicaba anuncios falsos de viviendas en alquiler y ofrecía de manera fraudulenta entradas para conciertos y eventos multitudinarios.
A estas modalidades se sumaba la utilización de técnicas de smishing, mediante comunicaciones fraudulentas enviadas a teléfonos móviles.
La organización disponía además de personas especializadas en la gestión de páginas web de phishing, integrantes encargados de adquirir y revender fraudulentamente dispositivos electrónicos de alta gama y responsables de administrar una amplia red de mulas bancarias.
De casos aparentemente aislados a 146 denuncias relacionadas
El análisis conjunto de la información recopilada permitió establecer conexiones entre numerosos fraudes que inicialmente habían sido denunciados como hechos independientes en diferentes dependencias policiales.
Finalmente, los investigadores consiguieron esclarecer 146 denuncias relacionadas con la actividad atribuida a la organización.
El perjuicio económico acreditado en estos casos supera los 430.000 euros.
Una vez identificados los presuntos integrantes del entramado, se organizaron diferentes dispositivos simultáneos para practicar registros en varias provincias españolas.
Catorce registros en seis provincias
La operación incluyó 14 entradas y registros distribuidos entre seis provincias.
En Tarragona se practicaron cuatro registros y en Barcelona cinco. A ellos se sumaron uno en Almería, uno en Cádiz, dos en Málaga y uno en Ciudad Real.
Durante las actuaciones fueron intervenidos 3.410 euros en efectivo y criptoactivos valorados en 54.000 euros.
Los agentes se incautaron igualmente de 57 tarjetas bancarias, 43 tarjetas SIM, 24 teléfonos móviles, cuatro ordenadores y cinco memorias USB.
La información facilitada sobre la operación señala asimismo la intervención de 70 líneas telefónicas.
Hachís, una defensa extensible y una catana
Los registros permitieron localizar también 773 gramos de hachís, además de una defensa extensible y una catana.
A estos efectos se sumaron diversos aparatos electrónicos relacionados con las actuaciones investigadas.
La operación ha culminado con 44 detenidos por su presunta participación en los delitos de estafa, blanqueo de capitales y organización criminal.
La investigación ha permitido reconstruir una estructura en la que diferentes integrantes asumían funciones específicas para captar a las víctimas, ejecutar los fraudes, gestionar las cuentas utilizadas y dificultar posteriormente el seguimiento del dinero mediante su conversión en criptoactivos.
Balance de la operación
En total, la investigación deja 44 detenidos, al menos 146 víctimas y más de 430.000 euros de perjuicio económico acreditado. Se han realizado 14 registros en Tarragona, Barcelona, Almería, Cádiz, Málaga y Ciudad Real, con la intervención de 3.410 euros en efectivo, criptoactivos valorados en 54.000 euros, 70 líneas telefónicas, 57 tarjetas bancarias, 43 tarjetas SIM, 24 móviles, cuatro ordenadores, cinco memorias USB, 773 gramos de hachís, una defensa extensible, una catana y diversos dispositivos electrónicos.
Fuente: Ministerio del Interior - Policía Nacional. Información elaborada periodísticamente por Periódico Policial a partir de la comunicación oficial.

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